 La forma habitual de saludo es el apretón de manos, con un estrechamiento prolongado; incluso es habitual iniciar la conversación con las manos cogidas. No hay abrazos o besos.
La presentaciones son formales: se utilizan los títulos de Monsieur (Señor) o Madame (Señora), seguidos del apellido o del nombre. También se utilizan los títulos profesionales, principalmente para funcionarios públicos o directores generales de empresas -PDG (Président Directeur Général)-.
La puntualidad no es muy elevada, pero tampoco se producen los retrasos que podrían esperarse. En las reuniones hay que evitar actitudes de prisa o estrés, ya que se generaría desconfianza.
El contacto visual es limitado, ya que se considera una falta de respeto mirar a los ojos, especialmente a alguien de posición elevada; hay que mantener un tono de conversación bajo y evitar las gesticulaciones.
Antes de iniciar la conversación de negocios se dedica tiempo a hablar de temas generales. Los más habituales son la familia, las bellezas turísticas del país y, sobre todo, el fútbol.
Cuando se llega a un acuerdo es habitual celebrarlo con una comida en un restaurante. La gastronomía senegalesa es una de las mejores de África. El ingrediente básico es el arroz que se mezcla con carne o pescado. La propina conocida como baksheesh -o simplemente das- es muy habitual para todo tipo de servicios. Al principio podrán negarse a recibirla pero si se insiste la aceptarán con agrado.
Es aconsejable vestirse de forma modesta y sobria ya que de lo contrario podría transmitirse una imagen de excesiva riqueza.
FUENTE:
Global Marketing Strategies.
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