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ESTADOS UNIDOS
Tras el vuelo del águila | 1 | 2 |


El Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, dirigido por José Montilla, lanzó el pasado año un plan de choque para reducir el déficit comercial de España y mejorar la competitividad del sector exterior a través de, entre otras medidas, el apoyo a la implantación española en aquellos mercados que se han mostrado más dinámicos en los últimos años y que se han caracterizado por nuestra escasa presencia: Argelia, EEUU, China, India, Japón, Marruecos, México y Rusia.

La última década se ha caracterizado por un crecimiento continuado de la economía española y una creciente apertura comercial de la misma. Sin embargo, nuestro sector exterior no está a la altura de nuestro tamaño económico en el mercado estadounidense, el primero del mundo por tamaño y el más dinámico en el sector de las nuevas tecnologías. Un desajuste al que el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio quiere poner remedio a través de la reformulación de su política comercial, expresada en el Plan Integral de Desarrollo del Mercado (PIDM) de EEUU.

Círculo virtuoso
Si China se está perfilando como la gran fábrica del mundo, EEUU es el principal mercado consumidor, que marca las tendencias de sectores punteros como el de las altas tecnologías, la ingeniería genética, la industria farmacéutica, etc.

En este mercado la UE viene representando aproximadamente, según datos de laOficina Económica y Comercial de España en Washington, el 70% de la inversión extranjera directa y un 30% de las importaciones del país norteamericano. Y en el que España, como aparece reflejado en el informe El comercio exterior de EEUU de bienes y servicios y los intercambios con España, aportó el 0,5% de las importaciones estadounidenses de bienes y servicios: “La cuota de mercado española resulta bastante reducida si la comparamos con las de nuestros principales socios europeos. Así, Alemania tiene una cuota de mercado 10 veces mayor que la nuestra, Reino Unido 6 veces mayor, e Italia, Irlanda y Francia 4 veces mayor”. En el apartado de inversiones, el dato no es tampoco muy halagüeño: el 0,4% de la IED en EEUU, en el año 2004.

Convidado de piedra
Los motivos para cumplir ese rol de convidado de piedra son variados: entre ellos, el consejero jefe de la Oficina Económica y Comercial de España en Washington, Ricardo Martínez Rico, expresa que “se trata de un marco normativo complejo, aunque es muy estable”.

Pero eso, aun siendo cierto, no ha impedido que “países como Irlanda y Finlandia, que tenían desventajas parecidas a las españolas, hayan conseguido ponerse al nivel de potencias tecnológicas tradicionales como Reino Unido o Alemania”, según apunta el consejero económico y comercial de España en Chicago, Enrique Alejo.

Invertir a largo plazo
Pero, ¿cuáles son las claves para entrar en este mercado? En principio, las mismas que para cualquier otro. Sin embargo, en este caso el salto cuantitativo marca otro cualitativo debido a sus dimensiones, complejidad y la gran cantidad de competidores. A pesar de todo ello, el consejero económico y comercial de España en Los Ángeles, Antonio Estévez, no duda en afirmar que “ese importante esfuerzo inicial, absolutamente necesario para penetrar y asentarse en el mercado, quedará finalmente remunerado con creces”.

La clave es invertir a medio y largo plazo. Como afirma el abogado estadounidense Mark Brenner, “aquí lo normal es empezar a conseguir beneficios en un período de entre tres y cinco años, y no en el primer año”.

En esta línea, el subdirector general adjunto de Política Comercial con Iberoamérica y América del Norte de la Secretaría de Estado de Turismo y Comercio, José Manuel Rodríguez Ranero, afirma que “es tal la complejidad que muchas veces, lo que hacen las empresas es instalarse allí y hacerse americanas, pues desde España resulta muy complejo entrar en este mercado”.

Un traje nuevo
El PIDM EEUU, como apunta el subdirector general de Política Comercial con Iberoamérica y América del Norte de la Secretaría de Estado de Turismo y Comercio, Julián Izquierdo, “constituye un replanteamiento de nuestra política comercial en EEUU como una totalidad y no un puzle en el que cada Oficina Económica y Comercial trabaja enfocada en su zona. Y eso incide muy especialmente en conseguir una mayor coordinación de las oficinas y un reforzamiento de la labor de cada una de ellas, además de la coordinación con las Comunidades Autónomas, pues cada una tiene su política propia de comercio exterior”.

Este Plan, para conseguir sus objetivos fundamentales, consta de unas líneas de actuación que inciden sobre la promoción sectorial, la imagen, la inversión, la información-formación, el apoyo institucional y el turismo. Se pueden consultar aquí.

En total, el Plan supone una inversión de 78 millones de euros. Será coordinado en EEUU por la Oficina Económica y Comercial de España en Washington y la Oficina Española de Turismo en Nueva York, y de su seguimiento y evaluación se ocuparán la Secretaría de Estado de Turismo y Comercio, y la CEOE .

Crear imagen
Finalmente, hay otras líneas generales de apoyo y promoción que pretenden no sólo hacer la vida más fácil a las empresas españolas, sino que España construya una imagen de país a la medida de sus nuevos retos y realidades
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Destacan para el año 2006 la organización de participaciones en ferias; las misiones comerciales; programas de empresa; mejora de los planes de apoyo a las marcas españolas, el Plan de Internacionalización de Sectores con Alto Contenido Tecnológico y el incremento de la presencia en medios dirigidos a prescriptores de opinión como el caso de Technology Review, editada por el Massachussets Institute of Technology; y  medidas de apoyo a la inversión.

Como podemos ver, estamos ante un plan de avance en el que se juntan y coordinan piezas ya existentes. Un claro intento de llevar a cabo el principio de la sinergia, donde la unión de partes tiene más fuerza que su suma.

Pero esta reformulación tan ambiciosa sólo puede apreciarse si se estudia con detenimiento la situación de la  presencia española en los sectores en los que el PIDM EEUU pretende impulsar ésta.

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