|
No,
no se trata de complicar aún más la situación
del continente africano exportando jaleos y tumultos o dando cera.
Tampoco de dar vela a nadie para ningún entierro y ni siquiera
que cada cofrade lleve su vela en la procesión. No parece
que los ritos funerarios y religiosos africanos den pie para el
uso figurado de esas expresiones.
Menos aún se pretende
que cada africano ponga una vela a Dios y otra al diablo, aunque
sea discutible saber quién se ocupa realmente de este continente.
Por el contrario, las
velas y velones que Velas Archipiélago exporta a bastantes
países africanos tienen una utilidad más prosaica
pero más práctica: paliar las deficiencias o, simplemente,
suplir la inexistencia de suministro eléctrico.
Algo de luz
en países como Senegal, Nigeria, Congo, Cabo Verde o Mauritania
a cargo de esta empresa canaria que ha concluido con éxito
el Programa PIPE. JOSÉ A. GARCÍA RUBIO
|