El
sistema tributario de Ucrania se articula en torno a tres figuras
principales: el Impuesto sobre Sociedades, el Impuesto sobre el Valor
Añadido y el IRFP. Además existen otros impuestos que
afectan en menor medida a la actividad empresarial (ver recuadro).
En este artículo desarrollaremos exclusivamente los dos primeros
por su relevancia para las empresas. En 1997 se acometió una
profunda reforma, que supuso una reducción de las exenciones
y una simplificación de procedimientos. Impuesto
sobre Sociedades
Las empresas
residentes en Ucrania, entendidas como aquéllas constituidas
bajo las leyes del país, están sujetas al Impuesto
sobre Sociedades por la totalidad de sus rentas mundiales, incluidas
las ganancias de capital.
La base imponible
no se calcula directamente sobre el resultado contable, sino que
es el resultado de deducir, de los denominados ingresos brutos ajustados,
los gastos brutos y las amortizaciones.
Los ingresos
percibidos en divisas extranjeras son convertidos a la divisa nacional,
la grivna, aplicando el tipo de cambio fijado por el Banco Nacional
de Ucrania. Se presume que el ingreso se ha producido en la fecha
en que se han prestado los servicios o entregado los bienes, o bien
en la fecha en que el cliente efectúe el pago, lo que antes
ocurra.
En general,
los gastos incurridos en el desarrollo de la actividad empresarial
son deducibles para el cálculo de la base, aunque la deducibilidad
de ciertos gastos, como los gastos promocionales, los de reparación,
o las provisiones por insolvencias, está sujeta a limitaciones.
Las amortizaciones
son calculadas según porcentajes fijos, y a tal efecto la
ley divide los bienes en tres grupos. Los activos intangibles deben
ser amortizados según el método lineal, durante su
vida económica útil, que no podrá estimarse
superior a diez años.
En el caso de
que la base imponible resultante sea negativa, podrá ser
compensada con las bases positivas de los ejercicios posteriores,
sin límite temporal alguno.
Ucrania no prevé
un régimen especial para los grupos de sociedades, aunque
se permite la compensación entre sí de los resultados
obtenidos por las diferentes sucursales de una misma empresa. Se
entiende por sucursal cualquier subdivisión sin personalidad
jurídica propia, localizada en una región diferente
a aquélla en que se sitúa la sede principal. En caso
de no optar por la compensación antes indicada, las sucursales
serán tratadas como sujetos pasivos independientes.
Las sociedades
no residentes están sujetas a tributación por sus
rentas de fuente ucraniana y por los beneficios que puedan obtener
a través de cualquier representación permanente localizada
en Ucrania. El concepto de representación permanente es similar
al de establecimiento permanente recogido en el Convenio Modelo
de la OCDE, aunque su ámbito de aplicación es más
amplio.
El tipo de gravamen
es, desde el 1 de enero de 2004, del 25% (anteriormente era del
30%).
En cuanto a
la gestión del impuesto, tanto las empresas residentes como
las representaciones permanentes en Ucrania deben formular una autoliquidación
cada trimestre, dentro de los 40 días siguientes a su finalización.
La cuota a pagar resultante debe ser abonada en los diez días
siguientes al final del plazo para formular la autoliquidación.
Existe un sistema
de deducción para evitar la doble imposición, a través
del cual es posible la deducción de los impuestos pagados
en el extranjero sobre rentas sujetas también a tributación
en Ucrania. Como máximo es posible deducir el importe que
correspondería pagar en Ucrania por esas mismas rentas.
Las operaciones
entre partes vinculadas están sujetas a las reglas sobre
precios de transferencia. Se entiende por partes vinculadas:
- Dos sociedades,
una de las cuales está bajo el control de la otra.
- Una persona
física que ejerce el control sobre una sociedad, los parientes
de dicha persona y la sociedad controlada.
- El representante
de una sociedad, apoderado para obligar a la misma, y dicha sociedad.
La ley presume
que alguien tiene el control sobre una sociedad cuando posee, directa
o indirectamente, una participación mayoritaria en los fondos
propios de la misma, la mayoría de los derechos de voto,
o una participación en su capital social de al menos el 20%.
La valoración
de los ingresos y los pagos realizados en virtud de operaciones
entre partes vinculadas han de ser acordes con los precios de mercado.
Asimismo, la deducibilidad de los importes abonados como contraprestación
por servicios prestados por partes vinculadas requiere una evidencia
documental de que el servicio ha sido efectivamente prestado. Si
la Administración entiende que la valoración dada
por las partes a una transacción no se ajusta al valor de
mercado, puede revisarla, recayendo sobre ella la carga de la prueba.
Los ingresos
obtenidos en Ucrania por entidades no residentes están sujetos
a una retención o withholding tax del 15%, si lo percibido
son intereses, dividendos, cánones, ingresos derivados del
arrendamiento de bienes inmuebles, o ganancias derivadas de la transmisión
de dichos inmuebles o de la venta de valores.
Si la empresa
extranjera es residente en un estado que haya suscrito con Ucrania
un convenio para evitar la doble imposición, el tipo de retención,
normalmente será inferior, o no existirá. Como país
resultante de la desintegración de la antigua URSS, Ucrania
aplica los tratados suscritos por ésta, salvo que se haya
concluido uno nuevo directamente con el país en cuestión,
o que ese país haya renunciado a su aplicación. En
el caso de España, continúa en vigor el convenio con
la URSS de 1985, lo que supone un importante incentivo para los
inversores españoles.
Las empresas
que realizan pagos por servicios de publicidad que empresas no residentes
han prestado para ellas en Ucrania, deben abonar al Estado un importe
igual al 20% del valor de los servicios prestados. Dicho gravamen
recae sobre la empresa residente en Ucrania, por lo que no puede
ser reducido o evitado mediante la aplicación de un convenio
para evitar la doble imposición.
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