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RIESGO - PAÍS
Análisis de los riesgos  


Si hubiera que hacer un balance del pasado ejercicio, sin duda 2003 sería considerado como un año de transición en la evolución de la región latinoamericana. Actualmente, las previsiones para la zona tienen como denominador común un cierto optimismo aunque la crisis regional ha puesto de manifiesto la necesidad de acometer nuevas reformas para garantizar un desarrollo sostenible y un crecimiento equitativo.

2003: punto de inflexión
Tras una caída del PIB regional del 0,4% en 2002, durante el año 2003 Latinoamérica retomó la senda del crecimiento, cerrando el ejercicio con una expansión del PIB del 1,5%. No obstante, la recuperación aún es insuficiente y más allá de lo estrictamente económico los problemas de la región parecen tener una importante base social e institucional.

Con todo, la mayor parte de las economías dan muestras de estar repuntando.

  • La caída de los tipos de interés a escala mundial reduce el coste del servicio de la deuda de la región y aumenta el atractivo latinoamericano frente a otras áreas de inversión.
  • Se trata de un destino más o menos aislado de las incertidumbres asociadas al terrorismo internacional, al fundamentalismo religioso o a las enfermedades asiáticas.

Así, en 2003 hemos asistido a un acusado descenso de la prima de riesgo país, que en promedio se sitúa 400 puntos básicos (p.b.) por encima de los bonos del tesoro estadounidense, frente a 1700 p.b. justo tras el default de la deuda rusa en 1998.

Más allá de las variables puramente financieras, 2003 ha marcado el retorno a la calma de los mercados cambiarios tras un año caracterizado por la acusada pérdida de valor de las monedas regionales.

  • El progresivo control de la inflación y la mayor estabilidad cambiaria han permitido una flexibilización de la política monetaria y una incipiente bajada de los tipos de interés.
  • A pesar de la expansión del gasto público, la prudencia fiscal se ha reforzado gracias a decisivas reformas tributarias.
  • La pérdida de valor de las monedas latinoamericanas en 2002 se tradujo el pasado año en una importante mejora de la competitividad de sus exportaciones al tiempo que la caída de la demanda interna deprimía las importaciones. Con ello, en 2003 la cuenta corriente registró un superávit equivalente al 0,4% del PIB regional.
  • Asimismo, en 2003 mejoró la relación real de intercambio, los precios de las materias primas básicas aumentaron un 15,9% y las remesas de emigrantes de Latinoamérica y Caribe se cifraron en torno a 38-40.000 millones de dólares.

Integración regional
Las negociaciones comerciales en 2003 estuvieron plagadas de luces y sombras. En las conversaciones del Área de Libre Comercio de las Américas se aprobó un acuerdo de mínimos flexible que permite la adopción de acuerdos bilaterales entre EEUU y sus vecinos del sur, pero no se logró un pacto multilateral que suponga un avance sustancial en la liberalización comercial en América.

Por otro lado, el pasado año se produjo la ampliación del Mercosur a Perú que adquirió el estatus de Estado asociado y se firmó un acuerdo entre la citada unión y la llamada Comunidad Andina de Naciones como paso previo para la creación de una zona de libre comercio que se inaugurará en julio de 2004.
Finalmente, el pasado ejercicio se cerró con la firma del Tratado de Libre Comercio entre EEUU y Centroamérica, lo que pretende ser un paso más hacia la firma del ALCA.

2004: renovado optimismo
El año recién estrenado debería traer consigo una consolidación de la expansión latinoamericana. A los factores de mejora larvados en 2003 se añade, en este caso, el esperado tirón de la demanda externa. No obstante, aún hay nubarrones en el cielo latinoamericano:

  • Deficientes niveles de ahorro nacional.
  • La inversión como porcentaje del PIB ha pasado del 22% en 1997 al 18% el pasado año.
  • Y el desempleo creció un 0,1% en 2003 hasta alcanzar el 10,7% (16,7 millones de personas).

Algunas áreas regionales
En cuanto a las perspectivas por áreas para 2004 podemos destacar:

  • Centroamérica se beneficiará de la firma del CAFTA, una oportunidad para el desarrollo regional, especialmente en un contexto de recuperación de la demanda externa estadounidense. Desde el punto de vista político, asistiremos a la toma de posesión de Berger en Guatemala y a procesos presidenciales en Panamá y el Salvador.
    Respecto a la situación de México, después de un año 2003 caracterizado por el inmovilismo en su escena política, la atonía del ciclo económico estadounidense y la competencia creciente de China, las perspectivas para 2004 son mixtas. Desde el punto de vista político no se espera una mejora en las condiciones de gobernabilidad sino el mantenimiento de un statu quo. En lo que a relaciones exteriores se refiere, los esfuerzos se volverán a centrar al otro lado de la frontera. Y en el plano económico a medida que parece consolidarse la recuperación de EEUU mejoran también las perspectivas mexicanas.

  • En la región andina destacan dos países, Venezuela y Colombia. El primero sigue inmerso en una larga guerra de desgaste entre partidarios y detractores del régimen chavista y cerró el año 2003 con unas cifras económicas desastrosas (el PIB se contrajo un 10% y la inflación superó el 27%). Sin embargo, las cuentas exteriores arrojaron saldos muy positivos y de cara a 2004 constituirán la locomotora de la esperada recuperación.
    Por su parte, en Colombia durante los últimos años, coincidiendo con el frustrado proceso de paz de Pastrana y el recrudecimiento de la ofensiva de guerrilleros y paramilitares, los problemas de inseguridad han contaminado los intereses empresariales y la iniciativa privada. Frente a esto, la estrategia de “seguridad democrática” emprendida por el presidente Alvaro Uribe pretende el refuerzo de la ofensiva militar bajo el respeto de la prudencia fiscal. En esta línea, las nuevas medidas aplicadas combinan aumentos impositivos con una más efectiva lucha contra el fraude y la evasión y buscan generar ingresos adicionales de 700 millones de dólares anuales en los próximos tres ejercicios.
    Desde el punto de vista económico la recuperación de EEUU y el alza de los precios de sus principales productos de exportación contribuirá a impulsar el crecimiento económico de Perú, Ecuador y Bolivia. Sin embargo, los tres países comparten una situación política delicada con líderes crecientemente desacreditados (en Perú, Alejandro Toledo; en Ecuador, Lucio Gutiérrez y en Bolivia, Carlos Mesa).

  • Caribe. Las perspectivas en 2004 no son todo lo favorables que cabría esperar. Importantes cambios se están produciendo en alguno de los países más relevantes de la región como es el caso de Haití; en República Dominicana, donde hay convocadas elecciones presidenciales para el próximo mes de mayo que el partido oficialista de Mejía encara enormemente dividido con el agravante de un entorno económico altamente desfavorable; por último, Cuba, donde no se esperan grandes cambios en las sanciones en un año electoral en EEUU.

  • Principales potencias. Argentina ha desplegado una política económica basada en la promoción de la industria local, el desarrollo de importantes obras públicas y el impulso de las exportaciones. Bajo estas directrices, la escena económica argentina va recuperando una relativa normalidad. El presupuesto para 2004 se basa en unas previsiones de crecimiento económico del 4%, un tipo de cambio estable, aumentos del consumo y la inversión del 4,5% y el 10% respectivamente, y una inflación del 10,5%.
    Como consecuencia de la situación argentina, Uruguay ha sufrido una crisis económica que ha desgastado al Gobierno y a la clase política aunque, su economía da muestras de recuperación. Por primera vez en cuatro años, en 2003 se registró una tasa de crecimiento, positiva aunque muy moderada, del 0,5%.

Por su parte Brasil iniciaba 2003 con la toma de posesión de Lula da Silva que ha conseguido recuperar la credibilidad en los mercados internacionales, una considerable estabilidad financiera y monetaria y el avance de reformas estructurales clave. Para 2004 se espera un crecimiento del PIB del 3,5% y una reactivación tanto de la demanda interna como externa.

(El presente artículo es un resumen del elaborado por MARTA AÍSA. Dirección de Relaciones Internacionales y Estudios de CESCE que puede consultarse en la edición papel de
El Exportador)