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ESTONIA
Con el viento a favor | 1 | 2 |


De los diez países candidatos a ingresar en la Unión Europea en el año 2004, Estonia es el que más rápidamente ha realizado la transición de una economía planificada a una de mercado.

Este acelerado ritmo de transformación se debe en gran parte a:

  • la influencia de sus vecinos nórdicos, principalmente Finlandia y Suecia,
  • la condición de plataforma comercial entre el Este y el Oeste que ha ido adquiriendo en estos años, y
  • el papel que por su condiciones está llamado a jugar en la construcción de las futuras infraestructuras energéticas y de transporte de la región.

Política constante
La orientación de las políticas económicas no ha sufrido cambios sustanciales con los
distintos gobiernos que han dirigido el país.

Entre las medidas que han venido observándose estrictamente de manera constante en Estonia, cabe destacar la imposibilidad de aprobar un presupuesto con déficit y la fijación de su moneda, la corona estonia, al euro. Una receta que ha funcionado desde 1994 hasta 2001 con la única excepción del año 1999, en el que el PIB se redujo un 1% como consecuencia de la política restrictiva aplicada para intentar paliar los efectos que la crisis de Rusia provocó en sus vecinos bálticos.

Las previsiones del Gobierno estonio para este año y el que viene son optimistas, a pesar de la desaceleración de la actividad en el año 2002.

Por su parte, el Fondo Monetario Internacional recomienda evitar el recalentamiento de la economía y favorecer la inversión exterior, factor crucial en el caso de una pequeña economía abierta al exterior.

Objetivo: Europa
Han transcurrido ya varios años desde que Estonia solicitó formalmente su adhesión a la Unión Europea en noviembre de 1995. Finalmente, en diciembre de 2002, se cerraron todos los capítulos de la negociación, y se ha previsto que su incorporación sea en 2004, a tiempo para participar en las elecciones al Parlamento Europeo que tendrán lugar en junio.

Cambios estructurales
Desde principios de la década de los 90, la producción agrícola estonia se ha reducido significativamente y aún se encuentra inmersa en un proceso de reforma encaminado a mejorar su competitividad en los mercados europeos. Además, los costes de producción de la agricultura han aumentado notablemente. Todo ello hace prever el declive de este sector.

Algo parecido ha sucedido con la producción industrial, que entre 1991 y 1993 sufrió un espectacular descenso del que todavía se resiente.

El descenso de la producción industrial más significativo se ha dado en las industrias pesada, química y de defensa, así como en la de transformación de alimentos, que constituía y a pesar de todo, aún sigue constituyendo, el principal subsector.

Para las industrias ligeras, tales como textil, muebles, papel o vidrio, y las relacionadas con la información y las telecomunicaciones el proceso de transformación ha sido más ágil y están creciendo a buen ritmo.

Un elemento positivo es el ascenso que ha experimentado el sector servicios, que ya actualmente genera en torno al 69% del total del valor añadido de la economía del país. Dentro de este sector, destaca el desarrollo de la actividad comercial, con una gran tradición en Estonia, y el avance que han registrado los servicios financieros e inmobiliarios.

La liberalización del comercio mayorista ha fomentado la competencia entre empresas estonias y extranjeras. Aunque la distribución aún se encuentra en Estonia en fase de desarrollo, es importante resaltar que los proveedores, que en su mayoría son escandinavos, tienden a preferir la entrega.

Sin barreras
Los principales socios comerciales de Estonia son escandinavos.

Todos estos países han encontrado en Estonia un mercado muy abierto desde el punto de vista comercial, dada la inexistencia de aranceles para muchos productos hasta el año 2001, momento en el que el país se vio obligado a implantar el Arancel Exterior Común.

La UE se ha convertido en el principal sostén del comercio exterior estonio: los Quince fueron el destino del 69% de las exportaciones estonias y el origen del 57% de sus importaciones. Un giro de 180 grados respecto a la situación anterior a 1993, cuando Rusia era el primer socio comercial del país.

Por su parte, la inversión extranjera en el país también está dominada por los países escandinavos. Durante 2001, los principales inversores fueron Finlandia, Suecia y Países Bajos, y los sectores que más inversión recibieron fueron el bancario, las infraestructuras municipales, el comercio y la industria.

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