Vietnam. Un futuro tigre asiático  


Su creciente apertura económica, una de las tasas de crecimiento más elevadas de la región y una estabilidad social y política envidiable hacen de Vietnam un mercado prometedor además de un atractivo destino para la inversión.

Vietnam se caracteriza por su dinamismo y competitividad, su alto nivel educativo y, al igual que el resto de sus vecinos, por contar con una población joven muy preparada y trabajadora. Con estas condiciones y por su ubicación en una zona de alto valor estratégico, Vietnam puede convertirse a corto plazo en una pieza fundamental para la economía y el comercio de la zona.

>> Excelentes condiciones de la fuerza de trabajo
Vietnam es un país eminentemente agrícola y rural. El Gobierno considera el campo como el corazón de su estrategia de desarrollo para la próxima década y, dada la importancia que tiene el sector primario para las exportaciones, tiene previsto un plan de acción para intensificar la producción agrícola que cuenta con elevadas inversiones. Dicho plan incluye modernizar las tecnologías, hacer más eficaces y ágiles los mercados, mejorar las infraestructuras y diversificar la producción. Hoy por hoy, el 60% de la tierra de cultivo está íntegramente dedicado al cultivo de arroz.

El Gobierno actúa en una doble dirección: desarrollo y tecnificación de la agricultura, y estímulo al aumento progresivo de la tasa de población urbana.