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Concentrados en Europa
A raíz de la fusión, esa decidida proyección
internacional recibía un nuevo impulso; no en vano,
de los 6.500 millones de pesetas que la sociedad prevé
facturar durante este año, más del 70% corresponderá
a la exportación. "Disponemos de una capacidad
que antes, por libre, no teníamos. La gran distribución
sabe que hay una empresa importante en España, que
es Eurochamp, y nos tiene muy en cuenta", señala
San Miguel.

Ahora,
el punto de mira se fija en Europa, donde, según
dicen, "se sienten como en casa", y, además,
no tienen problemas de contingentes o aranceles. "A
pesar de que España no es el productor más
importante, hasta ahora sí es el país más
competitivo", sentencia Mariano Sánchez, antes
de aportar algunos datos. "Aquí producimos 105.000
toneladas anuales, cuando los Países Bajos alcanzan
las 300.000 toneladas, y Francia más de 175.000.
Además, nos aventajan en tecnología e investigación.
Y, sin embargo, nuestro producto es más competitivo,
¿por qué? Para conseguir un champiñón
de calidad se requiere mucha mano de obra (hay que ir cada
día a recoger el que está maduro) y en estos
países, donde el nivel de vida es más alto,
el proceso se encarece. Por ese motivo, ellos se dedican
a automatizarlo, dejan fructificar y cortan todo de una
vez. Así obtienen un champiñón más
barato, o de igual precio que el nuestro, pero de peor calidad".
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China, la "gran amenaza"
La trayectoria exportadora de Eurochamp no se agota, de
todas formas, en el viejo continente. "Estados Unidos
es un país muy interesante, pese a que también
es un destacado productor (400.000 toneladas) y su mercado
fluctúa mucho de acuerdo con el cambio del dólar
-apunta Juan San Miguel-; además, estamos presentes
en Oriente Medio, en algunas zonas de África
En Sudamérica, desde Argentina a Venezuela, sin embargo,
el champiñón chino ha comenzado a desplazarnos".
Y es que, tal como subraya el director general de Eurochamp,
China "es la gran amenaza con la que nos enfrentamos
en la actualidad, sobre todo a raíz de las negociaciones
para su incorporación en la Organización Mundial
de Comercio (OMC)", que podrían implicar una
modificación de los contingentes arancelarios. El
mismo recelo que se suscita frente a los países del
Este de Europa "ante la inminente ampliación
de la UE".
Según
Sánchez, en el ámbito comunitario "se
han tomado decisiones muy a la ligera que afectan al champiñón,
la aceituna, el vino y otra serie de productos. Para proteger
nuestro sector, hemos creado un grupo europeo de cultivadores,
en el que estamos presentes todos los productores de champiñón
de Europa. A través de él, se ha hecho llegar,
tanto a la Comisión Europea, como a los ministerios
correspondientes en cada país, nuestra inquietud
por el tema de los cupos de importación. Este año,
por ejemplo, se han eliminado de un plumazo los contingentes
a Polonia". Una decisión que critican duramente
ya que abre, de par en par, las puertas del mercado de la
Unión al champiñón procedente de ese
país.
Al margen
de estas reivindicaciones, el grupo europeo ha planteado
la necesidad de diseñar una campaña de promoción
del consumo de champiñón, para dar a conocer
las cualidades de un producto "beneficioso y equilibrado,
hoy en día que está tan en boga el tema de
la vida sana". De ser aprobada, "la campaña
sería financiada en un 50% por la Comisión,
un 25% por cada uno de los estados y otro 25% por el sector
productor", señala Mariano Sánchez.
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