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El oso más famoso
Unos
minutos después de enviarle un e-mail a su compañero
de trabajo, recibe su respuesta a través de la red. "¡Hola
Carmen! -le dice el mensaje- acabo de recibir tu e-mail,
te contestaré cuando tenga un momento. Mientras tanto, ¿por
qué no le echas un vistazo a estos documentos?". Sin desconfiar,
abre el fichero que le adjunta. Por su nombre, zipped-files.exe,
parece que se trata de un archivo comprimido, pero no lo
es. En realidad es un programa que se ejecuta en ese mismo
momento, alcanzando sin problemas las entrañas del ordenador
para, inmediatamente después, pasar a la acción: destruir.
¿Quién iba a sospechar que un mensaje tan familiar contendría
un virus informático?
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Mikel
Urizarbarrena, fundador y presidente de Panda Software,
empresa líder de Europa en el sector de los antivirus. |
Se
trata de I-Worm.ExploreZip.pack, un sofisticado programa,
de los llamados gusanos (porque su principal objetivo es
expandirse), que se propagó rápidamente a
través del correo electrónico a finales de
1999. Calificado como "altamente dañino",
es capaz de enviarse a sí mismo utilizando las direcciones
de correo electrónico que encuentra en las bandejas
de entrada de programas como Outlook, MS Outlook Express
y MS Exchange así como de personalizar sus mensajes
haciendo aparecer en la primera línea del e-mail
el nombre del destinatario. Con esta estratagema consigue
engañarlo y una vez activado en su PC, se dedica
a borrar ficheros y documentos de Word, Excel y Power Point,
entre otros. Los daños que produce son irreparables
y puede llegar a inutilizar totalmente el sistema.
Éste
no es más que un ejemplo del peligro que corren hoy
día los ordenadores y su contenido. Lo mismo da que
pertenezcan a particulares o a empresas y que estén
o no conectados a redes informáticas. Todos, sin
distinción, están expuestos a la maldad de
los aproximadamente 46.000 virus que existen en la actualidad,
cuyo número, además, aumenta a un ritmo de
13 diarios, como media.
A finales de la década de los 80 la situación
aún no era tan grave, pero ya daba que hablar. En
aquellos momentos, Mikel Urizarbarrena, que después
sería fundador y presidente de Panda Software, ni
siquiera conocía la existencia de esos pequeños
programas diseñados para introducirse en los ordenadores,
manipular en su interior sin hacerse notar y expandirse
a otros ordenadores, infectándolos. Sin embargo,
cuando le hablaron de este tema por primera vez se interesó
inmediatamente. "Me resultó un fenómeno
curioso así que empecé a informarme: si había
muchos, cómo eran, cómo se replicaban, cómo
podían evitarse, etc". Era la época en
que hacía de las suyas uno de los virus más
famosos, el Viernes 13, que se colaba en el sistema y permanecía
latente hasta que la coincidencia de día y fecha
que le da nombre desataba su afán destructivo, a
la vez que en el monitor una pelotita en movimiento iba
deshaciendo la imagen de la pantalla.
Por puro instinto, Mikel Urizarbarrena consideró
que la investigación y producción de programas
que evitaran la entrada al ordenador de virus y su eliminación,
en caso de que ya estuvieran dentro, eran actividades con
el suficiente potencial como para fundar una empresa. Con
unas 800.000 pesetas y "mucha ilusión",
en cinco meses la había montado, recuerda Mikel.
Así nació, en 1990, Panda Software: sin un
estudio de viabilidad previo y sin la seguridad de que el
sector en el que se especializaba tuviera futuro. Era el
comienzo de la ola.
Los
primeros pasos del osito fueron muy modestos. "Realmente
sólo estábamos un técnico, mi mujer
y yo", explica Urizarbarrena quien, además,
mantenía su cargo como director general en Eurosoft,
empresa fundada por él mismo en 1987, dedicada a
desarrollar soluciones informáticas para el sector
de la educación, en concreto para las autoescuelas.
De Mikel se puede afirmar, sin riesgo de equivocarse, que
es una persona inquieta y emprendedora. Panda es el tercer
proyecto empresarial que impulsa personalmente en sus 38
años de edad.
No ha
tenido tiempo para más ya que el primero de ellos
lo acometió inmediatamente después de finalizar
sus estudios de Ingeniería en la Universidad Politécnica
de Mondragón, en 1984. También en aquella
experiencia tuvo éxito. La compañía
que creó, Lantek Informática Técnica,
dedicada a desarrollar software de diseño
y fabricación asistida por ordenador (CAD/CAM), empezó
pronto a expandirse y se convirtió en líder
nacional de su sector en unos años.
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