 En la forma de saludo lo mejor es esperar a que ellos tomen la iniciativa. Con negociadores extranjeros suelen utilizar un apretón de manos. En ocasiones formales realizan una reverencia. El grado de inclinación muestra el estatus que se concede a la otra parte.
El trato es muy formal. Se llama a las personas por su apellido, precedido de Mr. o Mrs. Nunca se deben usar nombres propios.
Las tarjetas profesionales (meishi) son un elemento fundamental. Para entregarlas hay que usar las dos manos, de tal forma que cada pulgar sostenga una esquina de la tarjeta. No se debe hacer ninguna anotación en ellas.
En la conversación debe evitarse hablar de uno mismo o expresar opiniones personales de forma continuada. Los japoneses priman el grupo frente al individuo.
En la relación comercial está muy extendida la costumbre de cenar en restaurantes o acudir a bares de karaoke. Hay que dejar que sean ellos los que inviten primero.
Japón es el país por excelencia para los regalos de empresa. Generalmente, se ofrecen en las primeras reuniones. Para ello la ceremonia del regalo -la manera en la que está envuelto y la forma de entregarlo (Hoso)- es tan importante como el regalo en sí mismo.
Generalmente, los japoneses no abren los regalos al recibirlos. Si los abren suelen ser bastante parcos en elogios, aunque esto no significa que no les haya gustado.
Son muy conservadores en la forma de vestir: trajes oscuros, camisas blancas, corbatas con pocos dibujos. En las reuniones de negocios no se debe vestir ropa llamativa, ni ropa de sport, salvo que se venda moda.
FUENTE: Adaptado del libro Cómo negociar con éxito en 50 países. Global Marketing Strategies.
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