TÚNEZ
Mirando al Mediterráneo  


Túnez encabeza, junto a Marruecos, el crecimiento económico del Magreb y parece decidido a abrirse definitivamente al Mediterráneo para aumentar su presencia internacional. Para España, Túnez es un país con un gran potencial e irá a más tras la entrada en vigor del acuerdo de Libre Comercio con la UE. La proximidad geográfica y los lazos culturales son elementos que las empresas españolas deberán explotar si quieren hacerse un hueco en el mercado tunecino.

La economía de Túnez avanza a un buen ritmo de crecimiento y destaca dentro del Magreb como uno de los países con mayor proyección del norte de África, junto con Marruecos, si se llevan a la práctica las reformas de liberalización anunciadas por el Gobierno del presidente Ben Ali.

No obstante, el mercado tunecino posee una serie de características que deben ser consideradas a la hora de plantearse el acceso. La omnipresencia del sector público arroja luces y sombras:

  • Por un lado, el proceso liberalizador emprendido por el Gobierno tunecino ofrecerá importantes oportunidades de negocio y la progresiva liberalización y flexibilización del sistema financiero favorecerá el comercio internacional y los flujos de capital.

  • Sin embargo, este ritmo de apertura hacia la economía de libre mercado es más lento de lo deseado y muchas veces las empresas extranjeras deben hacer frente a la  distancia entre la tozuda realidad y la bienintencionada y algo fabulosa normativa.

Alfonso García, director de la empresa textil Claude Model, comenta los principales atractivos del país a la hora de implantarse en él: “La seguridad y estabilidad de Túnez frente a otros países vecinos como Argelia o Libia, la claridad y simplicidad del sistema impositivo y la relativa proximidad a la península; además, obviamente, de unos costes laborales inferiores”.

Apertura de miras
Pero Túnez es consciente de la necesidad de integrarse en el mercado internacional. Por ello, la Agencia para la Promoción de la Inversión Exterior (FIPA), dependiente del Ministerio de Desarrollo y Cooperación Internacional tunecino, ha elaborado un plan para atraer inversores y empresas extranjeras y asesorar a éstas durante los diferentes pasos del procedimiento administrativo.

El Gobierno tunecino ha identificado varios sectores como prioritarios y otorga ayudas fiscales para las empresas que se instalen en Túnez. Además, las empresas con proyectos de infraestructura en las llamadas zonas en desarrollo también disponen de facilidades fiscales de cara al impulso regional.

Antigua colonia francesa, Túnez es un pequeño país de cerca de diez millones de habitantes donde el desequilibrio regional es acusado, ya que el principal eje económico Túnez-Sousse-Sfax cuenta con la gran mayoría de las industrias del país. Junto con Bizerta, en la costa norte, son las únicas ciudades conectadas entre sí por una autopista.

Paciencia e información
“Túnez está pasando por un buen momento económico, después de algunos años de crisis. Al ser un país que vive del sector primario y del turismo, el  problema del 11 de septiembre y, posteriormente, el atentado en la isla de Djerba, redujo notablemente su crecimiento. Además, la agricultura pasó por un par de años de sequía y desde hace dos parece que vuelve a estar más o menos bien, lo que hace que el consumo interno aumente”, afirma José Perpinyá, gerente del Grupo Romeu, dedicado a los servicios marítimos.

Perpinyá considera que Túnez no es un país fácil. “Aquí hay que tener en cuenta que se tardará un año en poner en marcha la mano de obra, como mínimo.”

David Piñero, subdirector del departamento Internacional del Grupo Dytras, empresa sevillana dedicada al tratamiento de aguas, lo ilustra con un ejemplo iluminador “una de las dificultades reales al realizar negocios con los tunecinos es que para ellos el tiempo no existe o, expresándolo mejor, saben que para un europeo el tiempo ha adquirido un valor económico que a ellos no les afecta en la misma medida, todavía”.

Uno de los principales obstáculos a la implantación empresarial en Túnez es el límite del 50% del capital para las empresas extranjeras en determinados sectores y la obligación de establecerse con un socio tunecino.

“Hay que estar vigilante, porque aquí la manera de pensar del tunecino es que el extranjero tiene capital, dinero. Pero hay maneras de formar empresas que permiten tener un mayor control, que  permiten eliminar riesgos. Hay que asesorarse, repito, es fundamental”, apunta José Perpinyá.

No obstante, todas estas trabas proteccionistas tienen poco futuro si se cumple el Acuerdo de Libre Comercio con la Unión Europea que debería entrar en vigor plenamente en 2007. La apertura avanza a un ritmo lento, pero comienzan a verse signos de flexibilización:

  • Según un reciente informe de la OMC sobre Túnez el país figura entre las economías emergentes que han obtenido una calificación favorable en materia de inversiones por parte de las agencias de calificación de riesgo internacional.

  • Además, gracias a las prudentes medidas macroeconómicas y a su mayor solvencia, ha podido acceder a los mercados financieros internacionales y obtener préstamos a largo plazo.

Sin embargo, uno de los problemas endémicos de Túnez es la falta de infraestructuras de transporte y comunicaciones, algo fundamental para consolidar una estructura empresarial sólida.

Oportunidades
María Gimbert, de la empresa Iberostar, destaca el potencial de Túnez como destino turístico pero considera que “a pesar de haber entrado definitivamente en el circuito de los touroperadores, debe decantarse por la calidad, ya que a medio plazo los destinos emergentes como Bulgaria, Croacia o Turquía  pueden ganarle la partida al haber apostado desde el principio por la calidad, y no sólo por el precio, como atractivo”.

Y ahí es donde las empresas con una dilatada experiencia hotelera pueden aprovechar la oportunidad para desarrollar actividades paralelas y fomentar un turismo integrado de mayor calidad y no tan basado en el precio, como es el caso del turismo cultural y arqueológico.

Otro de los sectores con mayores perspectivas en Túnez, debido a la escasez de recursos hídricos del país y en el que las empresas españolas gozan de prestigio internacional, es el del tratamiento de aguas. “Hoy en día, Túnez está invirtiendo bastante en infraestructuras hidráulicas y la competencia es menor que en proyectos similares en España”, señala Ignacio Gutiérrez, subdirector del departamento internacional del Grupo Seta.

Obviamente, el principal cliente de estas empresas es la Administración Pública, ya que controla directamente la gestión del agua, por lo que “es necesario armarse de paciencia dada la lentitud en la ejecución y toma de decisiones y la excesiva meticulosidad con la que algunos técnicos de la Administración realizan su trabajo.

No obstante, está creciendo la demanda por parte del ámbito privado, especialmente en el sector hotelero y algunos industriales, para la realización de proyectos de potabilización, desalación y depuración de aguas.

Pero existen más oportunidades de negocio. La industria agroalimentaria, la electrónica y la de componentes de automóviles, intensivas en mano de obra, disponen de una masa crítica y unas condiciones de competitividad muy atractivas para las empresas extranjeras.

Rumbo al siglo XXI
La presencia de empresas españolas aún deja mucho que desear respecto a sus posibilidades potenciales en Túnez. Si bien nuestro país se sitúa como cuarto proveedor, lo cierto es que queda mucho camino por recorrer.

Tal y como señala José Perpinyá, “España no puede alcanzar la posición privilegiada de Francia o Italia, pero deberíamos adelantar a Alemania para convertirnos en el tercer proveedor”. Túnez es uno de esos países emergentes en los que España debería hacer un esfuerzo por consolidar su posición comercial, un mercado con un enorme potencial de crecimiento.

Es en esta misma línea en la que se orienta el Acuerdo de Agadir, firmado por Marruecos, Jordania, Túnez y Egipto, y que busca establecer un área de libre comercio y potenciar la zona económica Euro-Mediterránea.

Por otro lado, la reciente celebración en el país de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información ha supuesto la constatación del interés de la comunidad internacional por incorporar a Túnez dentro de los parámetros económicos, tecnológicos y sociales del siglo XXI. La puerta de África ha comenzado a abrirse.

La voz de la experiencia

  • CLAUDE MODEL
    Esta empresa levantina del sector textil, dedicada a la ropa interior, lleva en Túnez desde 1999 y se mantiene en régimen offshore, su producción es íntegramente exportada. Lo que motivó su salto al Magreb fue la durísima competencia de los países emergentes a los que había que hacer frente. Tal y como señala Alfonso García, “España ya es, hoy en día, un país de servicios por lo que debíamos ganar competitividad especialmente en los costes”.

  • ERUM GROUP
    La compañía alicantina Erum Group cuenta con una fábrica en Monastir desde 2000 dedicada íntegramente a la fabricación de perchas y accesorios de plástico para la industria textil y de confección.

    “El establecimiento de nuestra empresa en Túnez no se debió a una estrategia empresarial de la dirección”, señala Jorge Carbonell, gerente para Túnez de la compañía, “fueron los clientes de Erum quienes tomaron la decisión de trasladarse a Túnez para reducir costes por lo que nos vimos obligados a acompañar a éstos para surtir sus envíos, especialmente para el mercado francés”.

  • DYTRAS
    Dytras es una empresa sevillana dedicada al tratamiento de aguas, uno de los sectores más dinámicos de la economía tunecina. “Cuando abordamos la idea de salir fuera de España, consideramos fundamental la capacidad de respuesta inmediata: la proximidad geográfica facilita esa respuesta. Por ello nos centramos en dos zonas: Europa central y el Magreb, que además cuentan con un potencial de crecimiento importante en nuestro sector”, comenta David Piñero.

Cifras

Principales exportaciones españolas a Túnez en 2004
Producto
Valor
Combustibles y lubricantes
81,02
Productos químicos
73,01
Vehículos de transporte
64,75
Materias textiles
52,91
Prendas textiles de vestir
39,96
Grasas y aceites
36,72

Equipos, componentes y accesorios de automoción

32,42
Productos siderúrgicos 29,30
Subtotal productos seleccionados 410,09
Total exportado 568,71
Fuente: Bases de datos ICEX. Datos en millones de euros

Balanza comercial comparativa España-Túnez
Año Exportaciones Importaciones
Saldo
2004
568,71
467,59
101,11
2003
533,23
348,19
185,04
2002
528,55
387,08
141,47
2001
491,57
371,29
120,28
Fuente: Bases de datos ICEX. Datos en millones de euros

Documentación
Informe Económico y Comercial Túnez
Oficina Económica y Comercial de España en Túnez, actualizado abril 2005, 28 págs.; en español.

Country Report: Tunisia
The Economist Intelligence Unit, octubre 2005, 34 págs.; en inglés.

Country Profile: Tunisia
The Economist Intelligence Unit, 2004, 67 págs.; en inglés.