I+D+i, CONDICIÓN NECESARIA
Pero, ¿qué es I+D+i?


El director general de la consultora fiscal Asesoría I+D+I, Víctor Tarruella, explica de una forma divulgativa la significación de estas siglas: “La investigación serían las batas blancas de laboratorio; el desarrollo, los monos azules de los técnicos industriales; y la innovación tecnológica es similar a los planes gubernamentales que premian la compra de un vehículo nuevo, sólo que en este caso es el uso de una determinada tecnología, aunque ya esté en el mercado, porque para la empresa que lo implanta sí resulta una novedad”.

Por su parte, Andrés Ruiz, coordinador de la Red Exterior del CDTI, apunta: "El simple hecho de adaptar un producto a las características de los consumidores de otros países o su normalización supone invertir en I+D+i, por lo que cualquier empresa, en su medida, puede realizar inversiones en este aspecto".

Y es que es conveniente reseñar que uno de los escalones básicos en I+D+i dentro del mundo de la exportación es la normalización y homologación internacional, procesos que requieren, por un lado, desarrollar pruebas técnicas, y, por el otro, transitar un camino administrativo muy arduo y que implica el desarrollo de adaptaciones de productos y servicios.

Según señala el director de la División de Productos Industriales y Tecnología del ICEX, Pedro Moriyón, “aproximadamente 1.400 empresas han acudido a nosotros, de modo que contamos con una base de datos nada despreciable sobre su experiencia que es aplicable para cualquier pyme que se acerque a pedirnos asesoría o financiación”.

Programas Marco de la UE
El gasto destinado a I+D en España en 2001 equivalió a un 0,97% de su PIB, frente a un 1,94% de media de la UE. De modo que es evidente el retraso de España en este aspecto. Sin embargo, cuando una pyme española quiere invertir en I+D+i puede encontrar diversos puntos de información y financiación internacionales y nacionales. Empecemos por la UE.

El VI Programa Marco de I+D de la UE entró en vigencia en diciembre del año 2002, y tiene como objetivo fundamental desarrollar el Espacio Europeo de la Investigación (ERA) que coordine las distintas acciones de I+D de los estados miembros de la UE. Este programa estará vigente hasta el año 2006 y cuenta con un presupuesto de 16.270 millones de euros.

El Ministerio de Ciencia y Tecnología cuenta en Bruselas con la Oficina Española de Ciencia y Tecnología (SOST) para apoyar la participación española en los Programas Marco. La SOST facilita información sobre las oportunidades de financiación europea y asesoramiento sobre cómo acceder a dicha financiación. Participar en las distintas acciones de los Programas Marco es algo que pueden hacer tanto grandes empresas como pymes. Como muestra de ello exponemos un ejemplo de cada tipo de firma:

  • El grupo M. Torres
    El Grupo M. Torres de Navarra ha tomado parte en diversos proyectos inscritos en el V Programa Marco de la UE. Actualmente está trabajando en varios programas en cooperación con la Universidad de Navarra y el CDTI, entre los que destacan los del desarrollo de sistemas flexibles de fuselaje de piezas de aviones y de aerogeneradores y hélices fabricadas con fibra de carbono.

    Según su director general, Eduardo Moreno: “Las aportaciones del Grupo M. Torres son adquiridas y apreciadas por más de 700 clientes de todo el mundo, entre los que destacan empresas punteras de la industria aeronáutica. Hoy día contamos con tres fábricas en España y una filial productiva en EEUU, dedicada a investigar sobre diseño industrial”.

    El catedrático de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Pública de Navarra, Blas Hermoso, es un colaborador habitual de M. Torres: “Empezó como una pequeña empresa y hoy día es una referencia mundial gracias, casi en exclusiva, a su apuesta por el I+D.”

  • El grupo bodeguero Matarromera
    El grupo bodeguero Matarromera es una pyme vallisoletana que, desde el año 1988, está aplicando ambiciosos planes de I+D+i.

    En la actualidad participa en un proyecto Craft (ver glosario) de la UE cuyo objetivo es desarrollar un instrumento electrónico capaz de realizar un análisis sensorial completo del vino, en colaboración con dos bodegas riojanas, dos francesas, dos portuguesas, una empresa italiana dedicada a la fabricación y distribución de maquinaria e instrumentos relacionados con la vinificación, y el Departamento de Física de la Materia Condensada de la Universidad de Valladolid. El Panel de Cata Electrónico, como afirma su presidente, Carlos Moro, “será capaz de evaluar, catalogar y diferenciar distintos tipos de vinos de forma similar a la de un panel de cata humano”.

    En la actualidad, el Grupo está creando un departamento de I+D a su medida, mediante el cual está gestando tintos de calidad en la bodega que tiene en la Denominación de Origen Cigales. “Actualmente” señala Carlos Moro “invertimos un 2% de nuestros ingresos en I+D+i, que es justo lo que necesita un grupo de nuestro tamaño, que factura anualmente unos tres millones de euros”.

 

Acciones españolas


En nuestro país sigue vigente hasta el presente año el Plan Nacional de Investigación Científica y Tecnológica, que comenzó en el año 2000 y que fue diseñado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología.

(En la edición en papel de El Exportador se pueden consultar las áreas sectoriales que se consideran estratégicas desde el punto de vista socioeconómico y que, por tanto, son susceptibles de recibir financiación por parte del Gobierno.)

Programas gestionados por el CDTI
Uno de los principales instrumentos de aplicación en España de los programas europeos y nacionales es el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), organismo que nació en 1977 y tiene como objetivo ayudar a las empresas españolas a elevar su nivel tecnológico.

Entre otras cosas, el CDTI gestiona la participación española en la Agencia Espacial Europea (ESA) y cuenta con una red exterior de oficinas en Brasil, Colombia, Chile, Marruecos, Japón y Corea.

“Las empresas pueden dirigirse a nosotros y pedirnos asesoramiento sobre a qué programas pueden recurrir en función de sus ideas o posibilidades” apunta Andrés Ruiz. Durante el año 2001, el CDTI financió 462 proyectos de I+D+i con 200,5 millones de euros. Como botón de esta muestra, hemos escogido tres pymes que han desarrollado ideas innovadoras y con una clara vocación internacional.

  • Área 52, ideas tecnológicas
    Empresa fundada hace tres años por Juan Gómez Borrallo a partir de la idea de crear productos que facilitaran la vida de los discapacitados, actualmente está desarrollando, contando con Siemens como socio tecnológico, un proyecto de audición descriptiva de películas para invidentes que se está probando de forma experimental en unas salas de cine de Madrid. Este producto, como la mayoría de los desarrollados por la empresa, está destinado al mercado centroeuropeo que, afirma Gómez, “es mucho más receptivo a este tipo de proyectos para personas con minusvalías”.

    La mayor parte de las ayudas del CDTI recibidas por Área 52 han consistido en asesoría.

  • Resinas Castro, navegando por la Amazonia
    Es una comercializadora de resinas para construcción náutica que está desarrollando con diseños propios embarcaciones de fibra de carbono para pesca y transporte de viajeros que, desde hace escasamente un año, están surcando las procelosas aguas del río brasileño Pará, afluente del Amazonas.

    El gerente y fundador de la empresa, José Manuel Castro, nos explica en qué ha consistido su proyecto: “En esta área no se usaban grandes embarcaciones construidas con resinas sintéticas y fibra de carbono, y las hemos diseñado con peculiaridades para solventar las dificultades que presentan los cursos fluviales de la Amazonia. Nuestras naves tienen desvíos especiales en la proa con el fin de amortiguar la posible percusión de los troncos en el casco. Otro factor de adaptación es el tratamiento de las resinas sintéticas, que son sometidas a un proceso para evitar su deterioro por las especiales condiciones climáticas de la zona”.

    Para llevar a cabo este proyecto, Resinas Castro contrata los servicios de una pequeña factoría del Estado brasileño de Pará, a la que aportó innovaciones tecnológicas.

  • Bodegas Félix Solís, cambiar para ser líder
    Es el ejemplo de un gran grupo bodeguero que quiere estar presente en una amplia gama de productos. Está sufriendo una fuerte competencia en los mercados internacionales por parte de los vinos de Chile, Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica. La solución, según su director general adjunto, Salvador Pruñonosa, “no radica tan sólo en precios baratos, sino en saber ofrecer aportes novedosos. De hecho, nosotros llevamos muchísimo tiempo realizando I+D+i, pero no éramos conscientes de ello. Cuando empezamos a buscar ayudas y financiación fue cuando nos hicieron saber que actividades como la creación de nuevos sabores o de diseños de botellas podía considerarse como tal”.

    “Actualmente, estamos llevando a cabo, con financiación del CDTI, un proyecto de mejora de nuestras instalaciones para elaborar productos especiales como sangrías o vinos espumosos”.

Fiscalidad muy ventajosa
El Estado español cuenta con una de las fiscalidades de la UE más ventajosas en el tema de I+D+i. Una empresa que realice este tipo de actividades puede deducir en el Impuesto de Sociedades entre un 30 y un 50%, en el caso de actividades generadas por I+D, y entre un 10 y un 15% en los de innovación tecnológica. Estas deducciones fiscales tienen un plazo de hasta 15 años para su aplicación.

Víctor Tarruella, director de Asesoría I+D+I, consultora fiscal especializada en este tema, expone que “el atractivo de los incentivos fiscales en este plano es que ofrecen unas ganancias económicas a corto plazo en el Impuesto de Sociedades. Es decir, el retorno sobre la inversión en I+D+i se acerca en el tiempo y entra dentro del plazo de un año, algo fundamental para los directores generales de las pymes, que deben cumplir unos objetivos económicos en un plazo de tiempo muy pequeño”.
“Sin embargo” advierte “las empresas deberían empezar a ver estos incentivos en I+D+i como inversiones para poder competir y no como una fuente de financiación para mejorar la cuenta de resultados a corto plazo”.

Como se ha visto, es fácil concluir que la I+D+i no es mera ensoñación científica o tecnológica, sino algo tan necesario y tan simple como adquirir el equipo deportivo adecuado para practicar el deporte elegido.