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Mayor
fiscalidad indirecta |
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| El Revenue Code, o Código Tributario tailandés, prevé cuatro formas principales de imposición: Impuesto sobre Sociedades, Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, IVA e Impuestos Especiales. El sistema tributario se basa más en la imposición indirecta (IVA e Impuestos Especiales), que en la directa (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas e Impuesto sobre Sociedades), debido a que la estimación de base para los tributos directos es muy imprecisa, y también debido en parte al elevado fraude fiscal existente, que limita la capacidad de recaudación de los tributos directos. El ejercicio fiscal se inicia el 1 de octubre, finalizando el 30 de septiembre.
Por el contrario, las sociedades no residentes y no registradas en Tailandia resultan únicamente gravadas por sus beneficios de fuente tailandesa. En la determinación de la base imponible son deducibles los gastos normalmente incurridos para la obtención de los beneficios, así como la depreciación de los activos, estimada en porcentajes que van del 5 al 100%, en función del tipo de bien. El tipo de gravamen general es el 30%. Sin embargo, existen tipos reducidos para un gran número de sociedades:
Los ROH se definen como sociedades mercantiles creadas al amparo de la legislación tailandesa y que prestan servicios administrativos, de apoyo o de asistencia técnica a sus filiales o sucursales, en Tailandia o en el extranjero. Los beneficios fiscales, que representan tan sólo un tipo de los incentivos otorgados a estas compañías, se concretan en exenciones en el impuesto sobre la renta para los trabajadores tailandeses destinados en el extranjero, exenciones en el Impuesto sobre Sociedades para dividendos percibidos de filiales, ya sean residentes o no, y tipos reducidos para ciertas rentas relacionadas con la prestación de servicios intragrupo.
El reparto de dividendos a un socio no residente sí está sujeto a retención, a un tipo de gravamen del 10%. Esta retención o withholding tax puede ser por un tipo inferior en el caso de que Tailandia haya suscrito un tratado para prevenir la doble imposición con el país de residencia del socio. Hasta la fecha ha suscrito más de 40 acuerdos bilaterales de estas características. En el caso de España, existe un tratado en vigor desde 1999. Otra serie de pagos a sociedades no residentes sin establecimiento permanente en Tailandia, como intereses, cánones o royalties están sujetos generalmente a un withholding tax del 15% de su importe, a no ser que un tratado imponga un tipo inferior. La repatriación de beneficios efectuada por los establecimientos permanentes de sociedades no residentes soporta un gravamen adicional del 10%, aunque este impuesto no es aplicable en el caso de remisión al exterior de intereses o dividendos. Las pérdidas incurridas en el ejercicio pueden ser compensadas con los beneficios de los cinco ejercicios siguientes. El impuesto se liquida semestralmente, en los 150 días siguientes a la finalización de cada período contable de 6 meses. Excepto para las sociedades de nueva creación, el ejercicio contable tiene una duración anual.
Se grava el valor añadido a productos y servicios en cada fase del proceso productivo, según un tipo de gravamen general del 7%. Anteriormente este tipo era del 10%. Toda empresa cuya cifra anual de negocio alcance 1.200.000 bahts debe registrarse y liquidar el impuesto mensualmente. En el caso de que resulte cuota a ingresar, el pago debe hacerse en los quince días siguientes. Por el contrario, resultando cuota negativa, puede optarse por la devolución o por la compensación en el siguiente mes. Existen ciertos productos y servicios exentos, como por ejemplo:
Existen también transacciones, como la exportación de bienes o servicios, los servicios de transporte internacional marítimo o aéreo, las ventas de bienes o servicios a empresas estatales en el marco de programas de ayuda extranjera, o las ventas de bienes y prestaciones de servicios entre empresas sitas en depósitos aduaneros que, sin estar exentas, tributan a un tipo de gravamen nulo. Las empresas cuyos ingresos anuales por ventas de bienes y prestaciones de servicios en el interior del país se sitúen entre 600.000 y 1.200.000 bahts pueden optar entre aplicar el régimen general del IVA o pagar una cifra global del 1,5% de sus ingresos y no gravar con el IVA sus ventas o prestaciones de servicios. En lugar del IVA, un impuesto empresarial específico denominado Specific Business Tax (SBT) grava, con un tipo de gravamen cercano al 3%, los servicios bancarios, de seguros, financieros, o las operaciones en Bolsa.
Los propietarios de inmuebles deben abonar un impuesto municipal específico. Los tipos de gravamen varían en función del valor del terreno. Están exentos determinados bienes como la vivienda habitual o las instalaciones ganaderas o agrícolas. Existe un Impuesto sobre el Sello, cuyo tipo de gravamen varía en función del tipo de documento.
Por el contrario, las exportaciones sólo se gravan en el caso de ciertos productos, como arroz, acero o cuero. El proceso judicial tributario se considera de naturaleza diferente al civil, por lo que existen tribunales propios, y procedimientos especiales y abreviados para los litigios tributarios. Información elaborada por David Mülchi & Asociados
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