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El
desarrollo de un sentimiento social que demanda la transparencia corporativa,
la regulación de operaciones financieras
bajo normas éticas y la adopción de prácticas de
buen gobierno, ha impulsado la actual reforma contable en EEUU y Europa.
En este sentido, la
proliferación de códigos de buenas prácticas y la
generalización del concepto de responsabilidad social corporativa
ha provocado una reacción gubernamental para regular la ética
empresarial y recuperar la confianza en los mercados.
Normas internacionales de contabilidad
La falta
de consenso en cuanto a la adopción de estándares específicos
de regulación internacional está provocando la incertidumbre
de las empresas con interés exportador.
Como respuesta a esta
situación, el International Accounting Standards Board (IASB) ha
publicado las normas internacionales de contabilidad NIC en las que se
establecen las bases y los principios contables pertinentes a la hora
de abordar la presentación de los estados financieros de las empresas
para su uso en el exterior.
Asimismo, existen
disposiciones como la Recomendación de la Comisión 2001/453/CE
de 30 de mayo de 2001 que regulan específicamente las cuestiones
medioambientales y sociales incorporándolas a los estados contables
de las empresas.
Aunque por el momento
se descarta la adopción inmediata de un cuerpo contable único
bajo principios universales de contabilidad, estas normas se tienen presentes
en las conversaciones que mantienen para tal fin el organismo estadounidense
FASB, Financial Accountig Standards Board, la Unión Europea y el
IASB.
Europa: el Informe Winter
El
Informe Winter constituye la base común para la reforma del buen
gobierno en Europa. Basándose en sus recomendaciones, la Unión
Europea establecerá en los próximos meses ciertas exigencias
en materia de contabilidad y buen gobierno corporativo.
Sin embargo, en Europa
los fenómenos de transparencia y responsabilidad social no son
novedosos:
- Reino
Unido
designó en marzo de 2000 un ministro competente en el ámbito
de la responsabilidad social de las empresas y estructuró un
grupo interministerial para mejorar la coordinación de las actividades
de promoción dentro del Gobierno, la Corporate Social Responsibility.
- En Dinamarca,
el Ministerio de Asuntos Sociales lanzó en 1994 una campaña
de responsabilidad social del sector empresarial y creó el National
Network of Business Executives, una red empresarial cuyo objetivo es
limitar la exclusión social e integrarla en los mercados financieros.
De manera complementaria, desarrolló un índice social
como herramienta de medida de la responsabilidad corporativa y desde
2001 tiene potestad para estipular ciertas obligaciones sociales a empresas
que trabajan con la Administración o reciben ayudas económicas
de ésta.
- En Francia,
el Observatoire sur la Responsabilité Sociétale des Entreprises
(ORSE), es la organización designada para el estudio y la promoción
de las inversiones socialmente responsables y la responsabilidad social
corporativa.
- Y el Gobierno
alemán, ha desarrollado una iniciativa que aspira
a promocionar conceptos innovadores de acción social para la
adopción de normas voluntarias de cooperación
Conformidad con las NIC
En lo estrictamente
referente a la reforma contable, la conformidad con las NIC ya se está
convirtiendo en un estándar utilizado en Europa por los inversores
en sus procesos de toma de decisiones.
La regulación
de las NIC en la Unión Europea supone el mayor cambio en la información
financiera europea en treinta años. Con la Comunicación
de la Comisión de 13 de junio de 2000 "Estrategia de la UE
en materia de información financiera" como punto de partida
se ha llegado a la aprobación del Reglamento (CE) nº 1606/2002
del Parlamento Europeo y del Consejo de 19 de julio de 2002, que obliga
a las sociedades cotizadas a realizar la adaptación antes de 2005.
Estados Unidos. Recomendaciones de la bolsa de Nueva York
Las empresas
españolas vislumbran en estos meses un nuevo horizonte inversor
en EEUU. Por consiguiente, se hace imprescindible la armonización
de las prácticas de buen gobierno y la contabilidad de las empresas
con sus estándares normativos para poder operar en el mercado estadounidense.
En febrero de 2002,
la Securities Exchange Commission (SEC) solicitó a la Bolsa de
Nueva York (NYSE) la revisión de sus criterios de buen gobierno
corporativo, con el fin de promover la actitud íntegra y transparente
de sus cotizadas. Por ello, la NYSE:
- Aboga por el fortalecimiento
del papel y la autoridad de los directivos independientes.
- Propone el establecimiento
de comités de auditoría, compensación y nominación
de directores.
- Promueve un enfoque
hacia el buen gobierno corporativo con la adopción de guías
o códigos éticos.
- E impulsa el fortalecimiento
de mecanismos de control y cumplimiento.
Finalmente, la NYSE
ha fijado una serie de recomendaciones al Congreso y a la SEC para su
establecimiento como requisitos de obligado cumplimiento, viéndose
concretadas en la Ley Sarbanes-Oxley y en la Regulación Fair Disclosure,
sobre divulgación pública de la información corporativa.
Regulación Fair Disclosure
En
agosto de 2002, la SEC adoptó la regulación Fair Disclosure
para obligar a las empresas cotizadas a publicar e informar plenamente
a los inversores sobre las cuestiones que integran el gobierno corporativo.
Además de adoptar otras disposiciones como consecuencia de la Ley
Sarbanes-Oxley, que establece importantes modificaciones en materia de
buen gobierno corporativo, transparencia, regulación administrativa
y contable para todas las empresas cotizadas en los mercados estadounidenses.
En lo referente al
aumento de transparencia, la ley Sarbanes-Oxley establece la creación
de un organismo de supervisión o consejo de vigilancia encargado
del control de la contabilidad de las compañías cotizadas,
el Public Company Accounting Oversight Board.
La adaptación de las compañías europeas
Las
compañías cotizadas de la Unión Europea con intereses
en EEUU ya han mostrado su disconformidad ante el carácter transfronterizo
de la normativa contable estadounidense. Sin embargo, un reciente acuerdo
logrado entre el IASB y el FASB facilitará en un futuro el cumplimiento
de los requisitos impuestos por la SEC a las compañías europeas.
Para la mayoría
de las empresas españolas, las exigencias de la normativa contable
estadounidense serán de difícil aplicación dada la
diferente estructura de la propiedad empresarial en nuestro país,
por lo que deberán buscarse aún mayores acercamientos para
el cumplimiento del buen gobierno.
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