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El próximo
proceso de ampliación es uno de los mayores desafíos
de la Unión Europea, y es también uno de los retos
más importantes para la presidencia
española, que se desarrolla a lo largo del primer semestre
de este año.
El
informe estratégico sobre la ampliación hecho
público el pasado mes de noviembre por la Comisión
Europea, prevé la aceptación de 10 de los 13 países
candidatos. Sólo Turquía, por motivos políticos
y económicos, además de Bulgaria y Rumania, por
razones económicas y estructurales, incumplen los requisitos
exigidos, que vienen marcados en los ya famosos criterios de Copenhague
(ver glosario) de 1993.
Los otros
diez
países confían en concluir sus negociaciones
a finales de 2002, con vistas a su incorporación de pleno
derecho en 2004.
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Recuperar terreno
En
círculos oficiales y también empresariales de nuestro
país existe el sentimiento de que, si bien es cierto que
la presencia española en estos mercados se ha incrementado
de forma notable en los últimos años, se ha perdido,
sin embargo, terreno con respecto a otros socios europeos, y es
preciso recuperarlo.
En cuanto
a la inversión española en el exterior, en la última
década, menos del 0,5% se dirigió a los países
del centro y este de Europa (PECO).
Los empresarios
españoles deben entender que la ampliación de la
UE les beneficia. Así lo señalaba
Eneko Landáburu, español, director general de la Ampliación
en la Comisión Europea, durante una conferencia en el Círculo
de Economía de Barcelona el pasado noviembre. En su opinión,
"la economía española se puede beneficiar enormemente
de la incorporación de estos países, aunque ello
signifique una reducción de los fondos que nos llegan de
la UE, ya que los fondos estructurales que recibirán servirán
para pagar las inversiones que las empresas españolas realicen
en estos mercados. Es un proceso en el que todo el mundo gana,
y sería decepcionante que, por falta de lucidez, nuestros
empresarios se quedaran fuera".
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El factor integración
La
mayoría de los empresarios consultados afirma que el hecho
de la futura incorporación de estos países a la
UE no ha sido determinante para su decisión de introducirse
en estos mercados.
En ello coinciden los representantes de Indra, Roca Polska (compañía
del grupo Roca en Polonia), Maderas Ureta, Salicru Electronics,
Linasa, Banco Popular.
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Diversificar mercados
Desde hace tiempo, empresarios y expertos, tanto privados como
de la Administración, señalan la necesidad de disminuir
los riesgos de la excesiva concentración empresarial y
comercial española en dos zonas concretas, la UE e Iberoamérica.
Se
sugiere, por tanto, la conveniencia de diversificar dichos
riesgos, a través de la presencia en otros destinos, y
ahí aparece la Europa central y del este con unas enormes
posibilidades. Se apunta incluso que la actual crisis argentina
nos ha enseñado esto mismo: España debe diversificar
sus mercados.
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