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En el punto
de mira del Gobierno
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La
imagen país de España |
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¿Dificultades? Naturalmente
El
poso de optimismo que irradian los empresarios españoles implantados
en los países de la ampliación no quita para que adviertan
también de las posibles dificultades. Téngalas en cuenta.
(En la edición
en papel de "El Exportador" puede consultar más detalladamente
cuáles son estas dificultades y qué empresarios las resaltan.)
- Problemas en
el aprovisionamiento de materias primas.
- Necesidad de
inversión de importantes sumas para conseguir entrar en los
listings de los importadores.
- La marca, como
tal, no vende mucho.
- Recepción
de ayudas comunitarias similares por parte de competidores de otros
países, como Francia, con menores costes y mayores plazos de
carencia.
- Competencia
de las multinacionales, ante todo las de origen alemán, que
consideran estos mercados como propios y actúan en consecuencia.
Comienzo de la competencia de China y Tailandia.
- España
todavía no es considerada como un referente científico-industrial.
- Escasa presencia
de empresas españolas, por falta de apoyo institucional.
- Diferente cultura
empresarial y complicados trámites burocráticos para
desarrollar la inversión.
- Problemas para
encontrar personal cualificado en zonas poco pobladas.
- Homologaciones
y certificaciones a veces más estrictas que en la UE.
- Inspecciones
medioambientales más severas para el inversor extranjero que
para el local.
- Descoordinación
entre la Administración central y las Administraciones locales
y regionales.
- Exhaustivas
inspecciones fiscales.
- Alargamiento
de los plazos de pago, por falta de liquidez en el mercado.
- Elevado coste
de consultoras y abogados y de servicios bancarios.
- Impuestos elevados.
Alto riesgo de cambio de divisa.
- Mayor premio
al ahorro que a la inversión.
- Deficientes infraestructuras.
- Ciertas dificultades
derivadas de la inmadurez del sistema bancario. Falta de presencia
de bancos españoles.
- Entorno internacional
actual adverso, que frenará las tasas de crecimiento (excepto
en la República Checa), debido a la menor contribución
del sector exterior.
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Hágales caso
Los
consejos son siempre difíciles de dar, y también difíciles
de aceptar. Pero convenga con nosotros en que los empresarios que ya
están en los países de la ampliación algo saben
de las condiciones del mercado y, por lo tanto, alguna enseñanza
pueden transmitir.
- Busque apoyo
financiero para sus inversiones. COFIDES y el ICEX le pueden ayudar,
sobre todo en el inicio.
- Comience por
conocer a fondo las diferencias culturales, así como los marcos
jurídico y social. Evalúe correctamente la rentabilidad
de la inversión a largo plazo. Forme directivos locales, con
objeto de construir una cultura común en el conjunto de sus
empresas. Ármese de paciencia.
- Asista a las
ferias de productos agroalimenticios de la zona.
- Para clientes
nuevos, pida pago por adelantado.
- No olvide que
el mercado polaco es de larga maduración y gran seriedad, ya
que optimiza al máximo la relación calidad-precio.
- Busque socios
locales de profesionalidad contrastada; es una prioridad máxima.
- No piense que
estos países son terreno para negocios fáciles y rápidos.
No base el negocio en mano de obra barata, ya que el nivel de salarios
está subiendo constantemente.
- Plantee la inversión
a largo plazo, si no, mejor no lo intente.
- Elija a un nativo
para el puesto de director comercial.
- Lleve a rajatabla
los asuntos burocráticos, ya que las trabas de tipo administrativo,
laboral, fiscal
son enormes. Subcontrate empresas de consultoría
polacas, sobre todo al inicio.
- Tenga en cuenta
que un país como Polonia, que depende, en gran medida, de la
agricultura, dificulta la entrada de competidores de terceros países
en dicho sector.
- No se deje amedrentar,
al inicio, por la barrera idiomática, cultural y de mentalidad.
El personal enviado desde la matriz es imprescindible en la implantación,
pero debería trabajarse con la vista puesta en su retirada
a medio plazo.
- Sea consciente
de que las áreas rurales se caracterizan por deficiencias considerables,
por lo que, en general, resultan poco atractivas como lugares de inversión.
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