| MEDIO AMBIENTE. Apuesta por el crecimiento sostenible | |
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La apuesta energética para el futuro La Estrategia Nacional y el Plan de Acción para el Medio Ambiente en Turquía impulsado conjuntamente por el Gobierno y el Banco Mundial, por su parte, constituirán la base para implementar en el país las actividades relativas a la Agenda 21. Turquía es
uno de los mercados energéticos que está experimentado
un mayor crecimiento en el mundo, incrementándose en un 8% la
demanda anual de energía frente al 1,8% de media en el resto
de países. Actualmente hay numerosos proyectos en desarrollo a lo largo del país para mejorar la producción energética, muchos de los cuales cuentan con financiación del Fondo Monetario Internacional. La política
energética está basada principalmente en la diversificación.
Así, entra a jugar un papel primordial el desarrollo de las fuentes
de energía renovables, sobre todo la energía hidroeléctrica.
Un claro ejemplo lo constituye el Proyecto del Sudeste de Anatolia (GAP),
uno de los más ambiciosos llevados a cabo hasta ahora por el
Gobierno. Se trata de un proyecto multisectorial de desarrollo regional
que pretende facilitar el acceso al agua, la producción de energía
hidroeléctrica, la mejora de la producción agrícola,
la optimización en la gestión forestal y la aplicación
de beneficios sociales con el mínimo coste ambiental en nueve
provincias de la cuenca del Eúfrates-Tigris y Mesopotamia superior. Las emisiones de SOx y de CO2 por el uso del carbón son bajas comparativamente con otros países, aunque existe una clara tendencia al alza en las emisiones per cápita. En lo referente
al uso de la energía nuclear, el Gobierno decidió abandonar
el proyecto de construcción de la primera planta del país,
debido a la fuerte oposición de los grupos ecologistas y antinucleares,
así como de países vecinos como Grecia. |
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