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>> Al estilo británico
Durante los años 60 el Reino Unido se convirtió
en centro
de la moda mundial.

Las cosas
parecen haber cambiado mucho desde entonces. Hoy, más de
30 años después, la imagen de la moda británica
es bien diferente. Uno de sus símbolos más señeros,
la cadena de tiendas Marks & Spencer, que trabajaba con fabricantes
ingleses, cerró durante el pasado año todos sus
establecimientos en países de la Europa continental. La
ropa ya no se hace en el Reino Unido. Sin embargo, los británicos
siguen marcando pautas. ¿Por qué? Porque, a pesar
de todo, siguen figurando entre los mayores consumidores
de moda del mundo.
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Calidad informal
Según los datos de un informe elaborado por la Oficina
Económica y Comercial de la Embajada de España en
Londres, en el Reino Unido la mayoría de las mujeres
prefiere el pantalón a la falda, combinado con la prenda
más vendida: los tops.
Asimismo se
impone el estilo casual, que está comiendo terreno
a la ropa formal, tanto entre las generaciones más jóvenes
como en las de más edad.
Las adolescentes
y veinteañeras encuentran su segmento más que cubierto
con las cadenas de ropa moderna y económica, y ahí
es donde triunfan marcas como Zara y Mango. En el Reino Unido
existen numerosas firmas de este tipo, que se engloban dentro
de la tendencia conocida como high street. Son las mujeres
de más de treinta años las que demandan algo
diferente.
Además
es importante señalar que las generaciones de entre 25
y 55 años, que son las que disfrutan de mayor poder adquisitivo,
constituyen un importante pico demográfico de la población
británica, así que estos segmentos ofrecen un gran
potencial a la empresa española.
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Para todos los gustos
Una
vez identificada la consumidora, es necesario acercarse a la estructura
de este negocio en el Reino Unido. "Nuestro mercado está
más diversificado que el español" asegura Gill
Gledhill, editora de Drapers
Record, revista de moda líder en el Reino Unido. Existen:
- numerosas
cadenas
de moda, que cubren casi por completo el segmento medio
del mercado;
- almacenes
de surtido variado que comercializan marcas propias y dominan
más de las tres cuartas partes de las ventas del negocio
de la confección exterior;
- grandes
almacenes de alto nivel y reconocido prestigio;
- minoristas
independientes con pequeños establecimientos de barrio,
y
- centros
comerciales ubicados en las periferias. Son los que más
han crecido en los últimos años.
Se ha hablado
mucho de que en el Reino Unido es cada vez mayor la división
entre dos segmentos: por un lado, el de las marcas caras de diseño,
y por otro, el económico con las tiendas
de descuento y los supermercados como principales exponentes.
En este contexto
queda un hueco por cubrir: algunas mujeres no pueden acceder a
las exclusivas marcas de diseño, pero están dispuestas
a pagar un poquito más para diferenciarse del estilo más
popular. Aquí es donde subsisten los denominados independientes
o las tiendas multimarca.
>> Buenos conocedores del terreno
Los establecimientos que se entroncan en un segmento medio alto
trabajan habitualmente con agentes.
Muchos profesionales británicos consideran indispensable
esta figura, que suele cobrar una comisión en torno al
12%.
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