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El incremento de nuestra presencia en Asia-Pacífico es
una apuesta que exige acciones y programas específicos
que aseguren un conocimiento mucho más profundo de cada
país y de la región en su conjunto. Este conocimiento
será la base para definir y diseñar una dimensión
asiática específica, que deberá ser incorporada
a nuestra acción exterior.
Exige también
la plena participación de los agentes implicados, públicos
y privados.
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Marco de referencia
Una función
principal del Plan es erigirse en marco de referencia de todos
los esfuerzos (instrumentos y acciones) que se realicen para incrementar
nuestra presencia en Asia. Por ello, dicho Plan incluye iniciativas
en el ámbito político, en el económico, en el plano de la seguridad
y los derechos humanos, en lo referente a la cultura y la lengua,
en materia de cooperación al desarrollo, etc.
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Una mayor presencia económica
El vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía,
Rodrigo Rato, ya se refirió en Shanghai (China) el pasado
mes de noviembre, con motivo de la celebración de Expohábitat
2000, a la necesidad de "dar la vuelta a la situación
de la insatisfactoria presencia comercial e inversora española".
(Ver El Exportador, nº 38) El ministro se refería
al mercado chino, pero es perfectamente extensible al resto de
la región abarcada por el Plan.
El propio
secretario de Estado de Comercio y Turismo, Juan Costa, afirmaba
en una entrevista publicada por esta revista (ver El Exportador,
nº 34) que constituía una prioridad para su Secretaría
la consecución de una mayor presencia en la región
de Asia-Pacífico.
Por ello, la
Secretaría de Estado de Comercio y Turismo, a través
del Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX), desempeña
un activo y principal papel, con una meta muy definida: el incremento
del volumen de las exportaciones españolas con el fin de
mejorar la cuota de mercado
para aproximarse al patrón comunitario de
los principales países de la UE en el área Asia-Pacífico,
elevando así el número de empresas españolas
que tienen presencia en el continente, bien a través de la
exportación, bien mediante la inversión directa.
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Líneas maestras del Plan Asia-Pacífico
El Plan abarca grandes objetivos tanto políticos como económicos,
comerciales y turísticos; de cooperación para el
desarrollo, y también culturales.
Dentro del Programa
de Acción Económico, Comercial y Turístico,
en el que se recoge el grueso de las iniciativas de la Secretaría
de Estado de Comercio y Turismo, el Plan establece una situación
de partida con respecto a Asia:
- Se trata del mayor mercado mundial en población (52,4%)
y del tercero en PIB (25,1%);
- registra el mayor crecimiento potencial del mundo (5,9% previsto
para 2001);
- es la zona con mayor estabilidad de precios entre los países
en vías de desarrollo -PVD- (un IPC del 3% previsto para
2001);
- muestra el menor ratio deuda externa/PIB de los PVD
(25,1% previsto para el presente año);
- mantiene una previsión optimista en cuanto a la reducción
del déficit público;
- tiene un alto grado de apertura económica;
- registra el mayor crecimiento turístico mundial (receptor
y emisor), y
- su riesgo país a medio y largo plazo es reducido.
En este ingente
mercado, nuestras exportaciones están concentradas, son
escasas y además decrecientes; las importaciones son, sin
embargo, crecientes; y la inversión española es
insignificante.
El Programa de
Acción Económico, Comercial y Turístico establece:
- Unos objetivos generales.
- Unas estrategias
a seguir.
- Unas políticas
a desarrollar.
En la edición en papel de "El Exportador" se ofrece
una descripción exhaustiva de los objetivos, instrumentos
y actuaciones previstas para cada política.
En la actualidad
ya no se cuestiona la importancia que tiene como mercado la región
de Asia-Pacífico, algo que es en sí un dato positivo
para un país como España, que hasta hace relativamente
pocos años -en comparación con países que
tienen una larga trayectoria en estos mercados- consideraba marginal
esta zona desde el punto de vista económico.
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