PRIMEROS PASOS… TOP 30  


>> Desafío vertical
Una lluvia fina, el orbayu como dicen los lugareños, desprendiéndose de un cielo encapotado, que amenaza con dejar caer más agua y que, de vez en cuando, se da un respiro al permitir el paso de los rayos solares, forma parte de la magia de Asturias.

Una región donde el clima marca el tiempo de ocio, lo que debió agudizar el ingenio de Alberto Marcos y sus amigos para poder practicar su deporte preferido, la escalada, los días que el mal tiempo les impedía entrenar.

Aquel juego de niños cobró vida a una gran velocidad, generada tanto por el entusiasmo y la imaginación como por la investigación, y Top 30 vio la luz a principios de la década de 1990, como una sociedad limitada dedicada al diseño, fabricación y comercialización de estructuras para escaladas.

"Empezamos cuatro amigos y, paradójicamente, yo, que fui el último en unirme al proyecto, soy el único que continúa en activo", comenta Alberto Marcos, que en la actualidad ocupa la gerencia de Top 30, cuando nos dirigimos al municipio de Avilés, a visitar la planta de fabricación. Alberto está empeñado en enseñarnos todo lo que están haciendo, los medios con los que trabajan, la maquinaria que están desarrollando, los proyectos de futuro y las presas, tablas y paneles que producen. Su transparencia es de agradecer, está orgulloso de lo que hace y lo muestra con la única intención de que nos hagamos una idea de lo que es Top 30. Y para completar la visión de conjunto visitamos uno de los últimos rocódromos que han instalado, concretamente en un gimnasio de Avilés: paredes completamente verticales conviven con desniveles, pasos extraplomados, diedros y chimeneas anchas, es decir allí se combinan todas aquellas dificultades que se pueden encontrar los escaladores al intentar ascender por zonas rocosas. Es, en definitiva, la puesta en escena de todas aquellas presas y agarres que estuvimos viendo en la fábrica y lo que explica parte del éxito que esta empresa está teniendo dentro y fuera de España.

Pero, ¿cómo consigue Top 30 coronar esta cima cuando en la década de los 80 en España todavía no se tomaba muy en serio la escalada como deporte y a principios de los 90 todavía se desconocía la existencia de rocódromos? Pues pensando, preguntando y experimentando. "Sabíamos que en Francia ya se estaba haciendo algo para practicar la escalada cuando las condiciones climatológicas no aconsejaban hacerlo al aire libre, conseguimos fotografías y empezamos a fabricar nuestros propios agarres", recuerda Alberto Marcos, evocando a su vez la conversación que mantuvieron con el concejal de deportes de Avilés para pedirle que les dejaran una pared cubierta donde instalar sus "paneles de madera agujereados para poder anclar los agarres de la escalada" y así poder entrenar.

Con el permiso en el bolsillo y la pared revestida, el siguiente objetivo es dar a todo el conjunto una forma similar a la que tiene la roca y, para su consecución, llegan a la fibra de poliéster, las resinas y los poliuretanos, materiales de gran resistencia y muy moldeables. La similitud obtenida y la expectación que ha levantado hace que el propio ayuntamiento de Avilés le encargue la instalación de un rocódromo municipal, petición a la que se le une la de localidades cercanas como Mieres, Oviedo y Gijón. Y lo que les resulta más sorprendente, una de Cádiz.