Irán. Por la senda de la apertura  


>> Inversión extranjera, asignatura pendiente
Debido a la rigidez de la normativa vigente, la inversión extranjera muestra todavía fuertes reticencias y únicamente se materializa en forma de participaciones a largo plazo o joint-ventures, con nula o mínima contribución monetaria.

Las zonas y territorios francos (islas de Kish y Qeshm, y puertos de Sirjan, Anzali y Chahbahar) disfrutan de exenciones fiscales y aduaneras, y de mayor flexibilidad en la regulación comercial.

El régimen de importaciones iraní establece una clasificación de los productos en tres categorías:

  • autorizados ,
  • condicionalmente autorizados y
  • prohibidos.

El programa de reformas en curso contempla la transición a un sistema cambiario unificado para finales del ejercicio (marzo de 2001). Actualmente, Irán mantiene tres tipos oficiales de cambio.

>> Deseos de privatizar
Los años posteriores a la revolución del 79 se caracterizaron por una fuerte intervención estatal.
En la actualidad, la mayoría de las compañías públicas en Irán se engloba dentro de tres grandes entidades gubernamentales:

  • el Ministerio de Industria, a través de la National Iranian Industrial Organization (NIIO) y la Industrial Development and Renovation Organization (IDRO);
  • el Ministerio de Minas y Metales,con la National Steel Corporation (NISC); y
  • el Banco de Industria y Minas.

El Gobierno ha recibido del parlamento el mandato de evaluar la situación financiera de todas las empresas estatales para liquidarlas, privatizarlas o reestructurarlas. El Tercer Plan de Desarrollo plantea la apertura de sectores tan dispares como el bancario y asegurador, ferrocarril, correos y telecomunicaciones, transporte aéreo y marítimo, y ciertas actividades dentro del sector petrolero como transporte, refino y distribución.

>> Hacia el mejor conocimiento mutuo
En octubre del pasado año, José Mª Aznar y Mohammed Khatami firmaban una declaración conjunta por la que se comprometían a intensificar las "consultas a alto nivel" a fin de "incrementar los intercambios comerciales" y "profundizar las relaciones económicas, especialmente en la exploración y desarrollo de los recursos de petróleo y gas".

Recientemente, se suscribía un acuerdo hispano-iraní de protección de inversiones, que incluye una nueva línea crediticia de 600 millones de dólares para operaciones comerciales a medio y largo plazo.