INCENTIVOS.
  Estímulos fiscales a la inversión en Brasil, Chile, México y
  Uruguay
 


>> En Brasil
Brasil es en este momento uno de los países con mayor potencial económico del mundo.

España ocupa un lugar privilegiado situándose como el segundo inversor extranjero en Brasil. Y Brasil se consolida como el primer destino de la inversión española.

Los incentivos fiscales a la inversión, igual que el sistema impositivo brasileño, están estructurados en tres niveles:

1.  El nivel federal  (de toda la República Brasileña).

2.  El nivel estadual (de los distintos estados que integran la federación).
En algunos casos, los estados establecen programas para incentivar la inversión en su territorio:

  • El estado de Bahía, en su programa PROBAHÍA incluye vías de financiación del Impuesto sobre Tráfico de Mercancías entre Estados (ICMS), así como incentivos especiales para determinados sectores.
  • El estado de Minas Gerais dispone de tres programas de apoyo a los inversores: Programa de Integración y Diversificación Industrial (FIND/PRÓ-INDÚSTRIA); Programa de Inducción a la Modernización Comercial (FIND PROIM); y Fondo de Desarrollo de Industrias Estratégicas (FUNDIEST).
  • El estado de Paraná cuenta con el Programa Paraná Más Empleos.
  • En el estado de Río de Janeiro, los incentivos son la prórroga en el pago del ICMS de hasta 180 días y la exención del mismo impuesto para ciertos productos y actividades.
  • El estado de Rio Grande do Sul creó el Fundo Operação Empresa (FUNDOPEM). Sus funciones son subsidiar inversiones de empresas industriales.
  • El estado de Santa Catarina dispone del Programa de Desarrollo de la Empresa Catarinense (PRODEC).
  • El estado de São Paulo se caracteriza por no conceder apenas incentivos fiscales. Su estrategia se centra en ofrecer unas infraestructuras adecuadas y un mercado de trabajo con personal cualificado.

3.  El nivel municipal
Generalmente, la vía que siguen los municipios para incentivar la inversión es la reducción o exoneración del Impuesto sobre Servicios (ISS) y del Impuesto sobre la Propiedad de Bienes Inmuebles (IPTU), por plazos que pueden llegar a quince años. Aunque también los incentivos pueden consistir en la donación de terrenos, instalaciones o en la gratuidad de ciertos suministros por un período determinado.

Además, normalmente los municipios se prestan a colaborar con el inversor en la construcción de las infraestructuras necesarias para desarrollar la actividad.

En algunos casos, por medio de los incentivos fiscales, las autoridades intentan suplir las deficiencias que sus territorios presentan en la red de comunicaciones, las infraestructuras, la proximidad a las fuentes de materias primas o al mercado consumidor, o la posibilidad de tener al alcance mano de obra cualificada.

En la edición en papel de "El Exportador" se puede consultar una completa relación de los impuestos brasileños.