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La edad de oro
Los pedidos aumentan y se dota a la planta productiva de
amplios laboratorios y salas para la fabricación, así como
para el envasado. Y a los dos años Germaine de Capuccini
empieza a dar los primeros pasos en los mercados internacionales.
"Comenzamos a exportar determinadas líneas de productos
a Venezuela. La repercusión que tienen nos lleva a distribuirlas
también, de forma esporádica, en otros países de su entorno,
tales como Colombia y México", recuerda su hijo Jesús Vidal,
quien retomará a partir de ahora el hilo de los acontecimientos.

Un
cambio político en Venezuela, que trae consigo la prohibición
de importar todos aquellos artículos que no sean de primera
necesidad, plantea un dilema en el seno directivo de la
compañía española: abandonar un mercado que les proporcionaba
grandes beneficios económicos o apostar por él con todas
sus consecuencias. "Optamos por montar una planta de producción
con maquinaria de segunda mano y por desplazar y formar
al equipo que se iba a encargar de aplicar las formulaciones
cosméticas", apunta Jesús Vidal. Y de esta forma, en 1985
se inaugura en Venezuela la primera filial fuera de España,
Distribuciones Delorme C.A.
Esta medida trae consigo una cascada de decisiones, que
cambiarán la fisionomía de Germaine de Capuccini.
La más importante de todas ellas es dotarla de una
estructura apropiada, por lo que se crea un departamento
Internacional en Barcelona y otro Comercial en Madrid. Según
Jesús Vidal, "la ubicación geográfica
de nuestra planta productiva en Alcoy nos producía
cierto aislamiento, lo que dificultaba el contacto con los
clientes y nos reducía la capacidad de respuesta
ante los cambios que se pudieran producir en el mundo de
los negocios. Así que decidimos ubicarnos en las
dos ciudades españolas con mayor relevancia económica:
Madrid y Barcelona".
Determinación
que el tiempo ha definido como acertada: en los últimos
diez años, Germaine de Capuccini casi ha triplicado
sus ventas nacionales e internacionales. Centros de estética
profesional de Portugal, Estados Unidos y Canadá
primero, Singapur, Hong Kong, Alemania, Francia e Italia,
después, han sido testigos de la ascensión.
Una
proyección internacional estudiada y programada al
detalle, a través del Plan Estratégico de
Consolidación e Internacionalización, que
le ha llevado a contar con otra filial en Colombia, Cosmética
Profesional S.A., y a recibir el reconocimiento del ayuntamiento
de Miami, del condado estadounidense de Dade y de la Asociación
Empresarial Venezolana, entre otros.
"Nuestra
estrategia de internacionalización ha sido siempre
la misma, la que marcó mi madre cuando creó
la empresa -explica Jesús-: dirigirnos a las profesionales
de la cosmética. Contamos con una importante red
de asesoras técnicas que viajan frecuentemente a
los diferentes países en los que tenemos representación
para dar cursillos de formación a las esteticistas
sobre la utilización de nuestros productos".
En otras
ocasiones desplazan a Madrid a grupo de profesionales para
instruirles en las nuevas aplicaciones y, en ocasiones,
a técnicos de los ministerios de sanidad de los países
en donde se han de homologar sus productos antes de dar
paso a su comercialización. Una delegación
de técnicos coreanos visitaba las instalaciones de
Germaine de Capuccini el mismo día que conversamos
con Jesús Vidal. "Nuestras puertas están
abiertas, las visitas a la fábrica suelen acelerar
los procesos de homologación porque ya se ha ganado
parte de la confianza, el resto está en manos de
la composición del producto. En este caso en particular,
la entrada en Corea nos facilitaría el acceso a los
países del entorno", confiesa Jesús Vidal.
En definitiva,
el apoyo incondicional a los profesionales, tanto desde
el punto de vista de la formación como de la promoción
es la base fundamental de Germaine de Capuccini. Apoyo que
se ha traducido muchas veces en la apertura de una delegación
en los mercados que han necesitado un soporte especial para
despegar. Este ha sido el caso de Estados Unidos, Portugal
e Italia. Asegura Jesús Vidal que "una vez que
sus productos gozan del reconocimiento de las profesionales
de la estética, la oficina ya deja de tener sentido",
de ahí el desmantelamiento de las oficinas en los
países anteriormente citados.
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