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>> Entrevista a John H. Berhard,
embajador del Reino de Dinamarca en Madrid.

EL
EXPORTADOR: ¿Cómo
valora el estado actual de las relaciones económicas
y comerciales entre España y su país?
JOHN BERNHARD: Se encuentran
en un momento muy favorable. A partir de la entrada de España
en la Unión Europea, los intercambios y las relaciones
en general han experimentado un crecimiento importante.
Para Dinamarca, España es un mercado sumamente interesante,
dado su fuerte desarrollo y la importancia cuantitativa
de su población que, además, goza de un gran
poder adquisitivo.
España es en la actualidad el undécimo mercado
de exportación más importante para Dinamarca,
pero nuestra esperanza es poder mejorar todavía esta
situación. Por lo que a esta Embajada se refiere,
se hace todo lo necesario para que un mayor número
de pyme danesas se interesen por el mercado español.
EE:
La exportación española
a Dinamarca se ha duplicado en los últimos cinco
años. Desde el punto de vista de la calidad, ¿cómo
califica el mercado danés la oferta de productos
españoles?
JB: A mi juicio, el
aumento de la exportación española pone de
manifiesto que los importadores y consumidores daneses consideran
que los productos españoles tienen calidad y precios
razonables. Por lo general, la relación calidad/precio
es competitiva, con independencia de que se trate de productos
para la industria o de consumo y alimentación. Venimos
observando que, para un gran número de daneses, la
imagen de España como país turístico
de sol y playas está siendo reemplazada por otra,
más real, que se corresponde con la de un país
que ha registrado un fuerte desarrollo económico
a lo largo de los últimos 20 ó 25 años.
EE:
En general, el empresario español
es reacio a invertir en Dinamarca porque, al parecer, supone
un coste elevado para un mercado pequeño en términos
de población, ¿está de acuerdo con
este enfoque?
JB: A primera vista
Dinamarca puede parecer un país caro para invertir,
dado que el coste de la vida y el nivel salarial son algo
más altos que en España. Sin embargo, hay
algunos aspectos muy favorables que los empresarios españoles
deberían tener en cuenta. Por ejemplo, la seguridad
social no es financiada por los empresarios, sino a través
de los ingresos ordinarios del Estado. En caso de despido,
el gasto que debe soportar la empresa es mínimo,
ya que normalmente corresponde al sueldo de uno a tres meses.
Por tanto, una empresa puede ajustar a su conveniencia la
dotación de su plantilla a los ciclos de mayor o
menor actividad, y esta flexibilidad es una de las razones
del bajo índice de desempleo que registra Dinamarca.
EE:
Importantes empresas nórdicas,
suecas y finlandesas, especialmente, ven a España
como una excelente plataforma para exportar o invertir en
Latinoamérica. Sin embargo, no parece que sea ésta
la estrategia de las empresas danesas, ¿cuál
es su punto de vista?
JB: Por parte de la
Embajada, se hace notar a las empresas danesas este importante
aspecto y ciertamente hay muchas empresas danesas que ya
están aprovechando estas posibilidades.
Es evidente que las conexiones culturales y económicas
que España mantiene con Latinoamérica son
un argumento de peso a favor del establecimiento en España,
pero hay que reconocer que estos fuertes lazos son relativamente
recientes. Hace 10 años, como Embajador en Venezuela
y en un número de países co-acreditados, pude
comprobar que la presencia de España no era especialmente
visible en el terreno económico-comercial. Afortunadamente
para España, esta situación ha cambiado radicalmente
y estoy seguro de que también muchas empresas danesas
podrán sacar provecho de ello.
EE:
¿En qué campos concretos
cree Vd. que existen buenas posibilidades para que las empresas
danesas y españolas unan sus esfuerzos?
JB: Existen numerosos
campos, dependiendo si se trata de actividades en España,
Dinamarca o terceros países, pero me limitaré
a mencionar algunos que por la gran experiencia y pericia
de las empresas danesas ofrecen buenas oportunidades. Se
trata, entre otros, de la tecnología para el medio
ambiente, las energías alternativas, por ejemplo
la eólica y las tecnologías de la información.
EE:
¿Cuáles son sus recomendaciones
para que los empresarios españoles fortalezcan sus
relaciones con Dinamarca, en el campo comercial o financiero?
JB: Tanto si se piensa
en relaciones comerciales o financieras como en inversiones,
hay un dato importante que todavía no he mencionado
y que hace que Dinamarca sea especialmente interesante de
cara al futuro inmediato. En el mes de julio de este año,
el puente entre Copenhague y Malmö en Suecia estará
terminado, con lo que se creará a través del
estrecho de Øresund un centro de gran potencial económico
y de capital importancia estratégica, no solamente
para los dos países, sino para toda la región
del Báltico.
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