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Adrizando el buque
“El problema que existía con el atún rojo es, al igual que ocurre con todos los animales migratorios, su estacionalidad. Únicamente permanece en el Mediterráneo el tiempo justo para reproducirse, concentrándose el esfuerzo pesquero en unos meses muy determinados. Esto provocaba mucha oferta en ese período de tiempo y, en consecuencia, una caída del precio. Además, el mercado japonés nos exigía mucho más”. Es aquí cuando se produce el gran paso de Ricardo Fuentes e Hijos. En 1995 y a través de tres respectivas joint-ventures con sus otrora clientes japoneses Mitsui, Mitsubishi y Maruha Corporation,se ponen en marcha las primeras granjas de atún rojo en la costa española, de las cuales la empresa murciana controla el 51%. La sede de Murcia cuenta con un representante de cada una de estas tres compañías niponas, “que suele permanecer con nosotros una media de tres años”, comenta Martínez.
Esta técnica, ideada en su día por una empresa australiana de origen croata, propone el engorde en jaulas del atún rojo que ha sido pescado con anterioridad. El período que el animal pasa en estas instalaciones es de unos seis meses, en los cuales cada pieza no engorda más de veinte kilos. “Las piezas capturadas, de unos 150 o 200 kilos -subraya Martínez- son depositadas en las jaulas donde son alimentadas con arenques, sardina o calamar hasta su sacrificio. Lo importante de este período no es su engorde, sino la grasa que producen los animales y que le da a la carne ese sabor tan característico”.De hecho, aunque para otras especies como la dorada o la lubina, el ejemplar salvaje sea mucho más valorado, en el caso del atún rojo “es raro que una pieza que no sea de acuicultura alcance la categoría B, mientras que nuestras jaulas consiguen ejemplares A y B sin problemas. Es una carne mucho más jugosa que la salvaje”.
En la actualidad, el grupo posee sendas instalaciones en los polígonos marítimos de El Gorguel y San Pedro en Cartagena, además de en otros países mediterráneos como Croacia, Italia, Túnez, Libia, Chipre y Malta. En total, las jaulas de Ricardo Fuentes e Hijos producen cerca de 7.000 toneladas anuales de atún rojo.
Además, el mercado estadounidense entra también en escena a mediados de los años 90. “Siempre habían estado presentes los envíos a EE UU -dirigidos, en su mayor parte, a la distribución en restaurantes japoneses- pero nuestra cuota de exportación ha sido mínima. No ha alcanzado más del 5% y, como consecuencia de la fortaleza del euro frente al dólar, se ha quedado en una cifra residual”, explica convencido David Martínez.
En busca del viento a favor
“Aunque nuestro mercado prioritario siga siendo Japón, el cual acapara el 80% de nuestras exportaciones, estamos trabajando para diversificar nuestra oferta y destinos ya que, desde la caída del yen en 2002, la moneda nipona no ha parado de depreciarse”, apunta arqueando las cejas David Martínez. ¿Y los seguros de cambio? “La reducción del tipo de cambio del yen con el euro ha sido fulminante. A pesar de que siempre hemos utilizado instrumentos financieros, como los seguros de cambio, para protegernos de las fluctuaciones de la moneda, poco podemos hacer con una tendencia tan negativa que no presenta signos de mejora”.
Ante esta situación, en 2004, Ricardo Fuentes e Hijos optó por adentrarse en la acuicultura de la dorada y la lubina, sector en el que, a día de hoy, ya es líder en España. “Es cierto que en este campo la pieza en cautividad no tiene el mismo sabor que la salvaje, debido a la distinta salinidad de las aguas y a la alimentación con pienso. Además, no es un negocio que proporcione tanto dinero como el atún rojo, ni muchísimo menos, pero teníamos que estar ahí”. El grupo, además de la producción en viveros nacionales de lubina y dorada, importa de Turquía y Grecia, distribuyendo tanto en el mercado español como en países europeos como Reino Unido, Portugal e Italia. Junto con este nuevo negocio, la firma cartagenera ha apostado por reactivar los salazones a escala internacional: “los productos en salazón siempre han sido un tanto peculiares, pertenecen a la gastronomía local y, o gusta muchísimo o no gusta. ¡Es difícil hasta pensar en vender grandes cantidades de este producto en el norte de España! No obstante, parece que va encajando y ya estamos vendiendo a buen ritmo en Italia. Además, asistimos a ferias como CIBUS, SIAL y ahora a ANUGA de la mano del ICEX para promocionarlo”.
“En un grupo tan grande, con tantas empresas, siempre se da prioridad a las opciones con mayor rentabilidad. Nuestro fuerte es el atún rojo, en el que, tal y como está ahora el mercado, tratamos de mantenernos sin perder nuestra posición”.Martínez se muestra resuelto a la hora de enumerar la situación actual: “La caída del yen arrastró consigo a empresas también ubicadas en Murcia que comerciaban con Japón y no tenían más fuentes de ingresos. Los costes derivados de la acuicultura del atún son muy elevados para los beneficios que se obtienen: nuestros clientes solo quieren que sea alimentado con producto fresco y aún hay que refinar la técnica de reproducción de la larva del pez en cautividad para conseguir ejemplares de la más alta calidad. Nosotros nos mantenemos por nuestro peso, por nuestras inversiones y por nuestra posición hegemónica dentro de las principales plazas”.
Ricardo Fuentes e Hijos se enfrenta a una nueva etapa dentro de su recorrido empresarial en el que, la exportación, al igual que ha sucedido en los dos primeras décadas en la historia del grupo, será su gran baza. ROSA ANTUÑA SIMÓN
| La
ficha |
| Nombre de la empresa: |
GRUPO RICARDO FUENTES E HIJOS |
| Año de constitución : |
1984 |
| Actividad: |
Pesca, manufactura y comercialización de pescado fresco y en salazón |
| Personal: |
600 empleados |
| Facturación 2006: |
250 millones de euros |
| Cuota de exportación: |
80% |
| Sede: |
Los Marines, La Palma
30593 Cartagena (Murcia) |
| Tel. : |
968 554 141 |
| e-mail: |
rfuentes@ricardofuentes.es |
| Web: |
http://www.ricardofuentes.com |
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