CONSUMO
Interiores que miran hacia el exterior  


El auge de la construcción, el creciente poder adquisitivo y la atracción por lo occidental han disparado la demanda de mueble de diseño europeo en Kazajistán.

Con un tamaño equivalente al de toda Europa occidental y con una densidad de población más baja que la de la provincia de Soria, la república centroasiática vive días de cambios.

Impulsado por el incremento de los precios del petróleo y el gas, el noveno país más grande del mundo lleva experimentando desde hace varios años un período continuado de crecimiento económico y está viendo nacer a una nueva clase social de amplio poder adquisitivo que demanda nuevos espacios, tanto públicos como privados.

La vivienda y la edificación comercial en Kajazistán atraviesan una espectacular fase de actividad y especulación con un crecimiento anual que ronda el 40%. Fernando Mier, consejero económico y comercial de España en Almaty, afirma que el auge de la construcción ha seguido acentuándose en 2006 y asegura que “la superficie de vivienda construida este año habrá sido de 6 millones de metros cuadrados y la de oficinas en torno al millón y medio”.

Datos que se traducen en un paisaje extenso de espacios temporalmente vacíos, listos para ser decorados y amueblados. Un escenario propicio para que los fabricantes españoles de muebles aspiren a interpretar papeles importantes.

Otras voces
El mercado kazajo de muebles está consumiendo fases a una velocidad implacable. Según la Asociación Nacional de Industriales y Exportadores de Muebles de España (ANIEME) el gusto por el mueble clásico está perdiendo terreno respecto a las propuestas más modernas y vanguardistas, si bien todavía mantiene su hegemonía en ciertos nichos. Fernando Mier explica que en el sector de viviendas el mueble clásico tiene todavía “mejor entrada en grandes mansiones y residencias oficiales”.

Por su parte, Bernert Martin, jefe de exportación de Alpuch Mobiliario, precisa que hay que diferenciar entre “los despachos de altos funcionarios o directivos, donde domina el mueble clásico, y los amplios espacios de oficinas, mucho más sensibles al diseño moderno”.

Desafortunadamente, a pesar de suponer una cuarta parte de la superficie edificada en 2006, “la introducción de las empresas españolas en el mercado del mobiliario de oficina es muy escasa”, lamenta Fernando Mier.

Es dentro del mueble de hogar donde las empresas españolas están esforzándose en ofrecer un mejor producto y en proyectar una imagen de calidad. Zhana Azimova, directora de Azimut, empresa importadora kazaja, destaca “un diseño reconocible que lo diferencia del resto de competidores y el empleo de maderas poco habituales”. 

Mobiliario, clásico y moderno, para dormitorios, salones, pasillos y cocinas con un punto en común: la gama alta. Los costes de transporte y la cercanía de países como China o Rusia, productores de un mueble más barato y, generalmente, de menor calidad, convierten en quimera el competir por precio. La ambición de los exportadores españoles, más bien, es posicionarse como Italia, que avanza pasos por delante en términos de ventas y prestigio. En 2005, Italia fue el tercer país, después de China y Rusia, que más exportó a Kazajistán, superando los 40 millones de dólares en valor e incrementando sus ventas más del 60% respecto al año anterior.

España, por su parte, se situó en el puesto octavo con unas exportaciones por valor de más de 1,3 millones de dólares, emparejándose junto a otros países de la UE. Y es que, si bien todas las empresas españolas tienden a citar a Italia como único competidor, Zhana Azimova recuerda que “Alemania, Francia y Suiza también ofrecen un producto de calidad y disfrutan de una buena imagen”.

Aunque los países de Europa del Este o China no suponen competencia directa, sí que es necesario matizar dos puntos: por un lado, los muebles provenientes de Rusia y Bielorrusia gozan de una buena reputación por su relación calidad-precio por lo que pueden aspirar a entrar en gamas medias y rivalizar, en algún caso, en calidad con colecciones españolas; por otro lado, el mueble chino que, según Fernando Mier, “está mejorando y la oferta que se ve zonas fronterizas con China muestra ya un producto de gamas medias-altas”.

La producción local de mueble tampoco es ajena al auge del sector y en los últimos años ha experimentado un crecimiento continuado. Sin embargo, el reducido tamaño de las empresas y su escasa capacidad de financiación están lastrando este impulso, relegando a estas empresas locales a las gamas bajas y al mobiliario de oficina. En todo caso, la cuota de mercado de la producción local sigue teniendo relevancia ya que llega al 37% del total y a un valor de 150 millones de dólares.

Otros ámbitos
La distribución del mueble en Kazajistán presenta una estructura muy simple y cerrada. El fabricante suele vender directamente al importador y este al cliente final, sin más intermediarios en ninguna de las operaciones. Según Martin, esta configuración del mercado presenta problemas, dado que “los importadores son bastante pequeños y su red no permite acceder fácilmente a otros lugares que no sean las grandes ciudades”.

De hecho, si bien la mayoría de estos importadores disponen de sus propios showrooms en Almaty, su negocio con las provincias suele ser a través de encargo. Los principales importadores son Azimut, Zhanna, Status Center Sergio, Akniet y Dastur, cuya competencia entre sí es muy fuerte y, por lo tanto, buscan ofrecer colecciones en exclusividad.

Hay dos vías eficientes para contactar por primera vez con estos importadores. Por un lado, las ferias sectoriales: “Lo más efectivo es acudir como expositor o visitante a las grandes ferias internacionales del sector como las de Milán o Moscú”, asegura Eva Goig, export manager de Muebles Cercós. De hecho, las ferias en Kazajistán tienen un alcance muy limitado. Zhana Azimova va más lejos y añade: “Directamente preferimos acudir a las ferias en España”. Por otro lado, las misiones comerciales a Kazajistán también permiten al exportador español hacer una prospección de mercado y establecer un contacto directo con posibles importadores sin incurrir en costes demasiado altos.

Por el momento, las revistas especializadas carecen del poder de influencia que tienen en occidente por lo que no son una herramienta adecuada de promoción en una primera fase de penetración del mercado. “Una vez consolidados, se puede empezar a valorar la promoción en este tipo de publicaciones”, concede Nabil Tayed, responsable de zona de exportación de la empresa valenciana de muebles Expormin.

En conclusión, el producto español ha llegado un poco tarde al pistoletazo de salida en la carrera del mercado del mueble en Kazajistán. Sin embargo, una vez en movimiento, las oportunidades para remontar posiciones son amplias y variadas ya que la tentación de las formas, líneas y detalles de inspiración española empieza a seducir los interiores del país de las praderas abiertas.

En cifras
Importaciones kazajas por países

Mobiliario de oficina

 

 

2001

2002

2003

2004

2005

1

China

148

2.459

6.768

5.521

6.999

2

Rusia

4.383

2.924

3.285

4.669

5.108

3

Italia

1.289

1.758

1.311

1.465

1.456

4

Turquía

284

1.000

774

1.067

1.395

5

Francia

251

2.214

403

325

479

17

España

279

22

0

81

29

 

TOTAL

8.510

12.980

14.235

14.665

17.024

Valores en miles de euros. Fuente: Estadísticas de Naciones Unidas


Mobiliario de hogar

 

 

2001

2002

2003

2004

2005

1 China 133 2.302 7.231 12.665 89.406
2 Rusia 9.326 10.727 14.206 21.480 38.088
3 Italia 22.952 23.319 19.788 25.267 27.614

4

Polonia

12.239

12.340

11.422

16.100

14.448

5

Bielorrusia

1.126

1.169

2.085

3.021

6.347

8

España

693

1.233

2.034

1.072

1.327

 

TOTAL

56.109

59.915

64.824

90.781

189.254

Valores en miles de euros. Fuente: Estadísticas de Naciones Unidas

Documentación
Informe sobre la comercialización del mueble de hogar e instalaciones en Kazajistán
Asociación Nacional de Industriales y Exportadores de Muebles de España (ANIEME), marzo de 2006, 33 pags.

Overview of the Kazakhstani furniture market
Business Information Service for the Newly Independent States (BISNIS), diciembre de 2004, 7 pags., en inglés