 La forma de saludo habitual es al apretón de manos a la presentación y a la despedida. Hay que recordar que los judíos ortodoxos no dan la mano a las mujeres.
Shalom (Paz) se utiliza indistintamente como hola y adiós.
El trato es amistoso y natural. Al principio se llama a las personas por el apellido, sin más títulos que Señor o Señora. Rápidamente se utilizan los nombres propios. Está muy extendida la práctica de utilizar diminutivos y motes de nombres (es una costumbre que adquieren en el ejército).
La política es el principal tema de conversación. Existe una gran diversidad de opiniones. Si embargo, no es conveniente juzgar los acontecimientos políticos. Mejor escuchar que hablar. No se deben criticar las acciones del Gobierno aunque ellos lo hagan abiertamente.
Otros temas de conversación favoritos son: la familia, la diversidad de orígenes de los israelíes (entre ellos los de origen español, conocidos como sefarditas) y los deportes (baloncesto, sobre todo).
La comida de negocios más habitual es el almuerzo. Debe esperarse a que el anfitrión o la persona de más edad empiece a comer. La gastronomía es muy diversa. Algunos platos habituales son: kabobs (carne con verduras), el borscht (sopa con cordero) o falafel (pan de pita con garbanzos fritos).
La propina es habitual en hoteles, restaurantes, taxis, etc.
En el día santo judío, el Sabbath, desde el viernes a mediodía hasta el sábado al atardecer, los establecimientos comerciales, por respeto a la comunidad de religión judía, están cerrados. La semana laboral comienza el domingo y termina el jueves.
FUENTE:
Global Marketing Strategies.
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