FISCALIDAD
La fiscalidad como incentivo  


El Gran Delta del Río Perla comprende la parte de la provincia de Guangdong donde se sitúa la Zona Económica Especial del Delta del Río Perla y las Regiones Administrativas Especiales de Hong Kong y Macao. Los inmejorables incentivos fiscales ofrecidos al inversor extranjero han contribuido a convertir esta zona en una de las de mayor y más rápido crecimiento económico del país, con una tasa media de casi el 11% durante los últimos catorce años. Esto ha permitido convertirse a la región en su conjunto en uno de los líderes mundiales en industria manufacturera, a Hong Kong en un centro internacional para las actividades financieras, de tecnologías de la información y de prestación de servicios profesionales, y a Macao en un importante destino turístico y de localización de industria ligera.

 Provincia de Guangdong
Aunque el tipo general del Impuesto sobre Sociedades estatal es del 30%, bajo la política tributaria preferencial vigente en Guangdong existen los siguientes incentivos para las empresas de inversión foránea situadas en la Zona Económica Especial:

  • Empresas de producción con inversión extranjera y con un período de operatividad de diez o más años: se les exime totalmente del Impuesto sobre Sociedades durante el primer y el segundo año a partir del primero en el que comienzan a generar ingresos, y disfrutan de una reducción del 50% entre el tercer y el quinto año.
  • Zona económica abierta del litoral: para cualquier empresa de producción con inversión establecida en Guangdong, el tipo del Impuesto sobre Sociedades se reduce hasta el 24% (excepto las empresas señaladas especialmente).
  • Empresas de capital chino-foráneo dedicadas a la construcción de puertos y muelles: se benefician de un tipo reducido del 15%.
  • Empresas de inversión extranjera dedicadas a la agricultura, la silvicultura o ganadería: una vez vencido el período general de exención y reducción del impuesto, y previa solicitud de la empresa y aprobación por el Consejo de Estado, es posible obtener reducciones en el Impuesto sobre Sociedades, durante los diez años siguientes, de entre el 15% y el 30%.
  • Empresas de capital chino-foráneo y período de operatividad de 15 o más años: previa solicitud de la empresa y aprobación de las autoridades tributarias provinciales, se les exime totalmente del impuesto durante los cinco primeros años de generación de beneficios, y se les reduce el 50% entre el sexto y el décimo año.
  • Empresas de inversión foránea que destinan su producción a la exportación: vencido el período general de exención y reducción impositiva, pueden obtener, con carácter indefinido, una reducción del 50% en el Impuesto sobre Sociedades en caso de que el valor anual de sus exportaciones sobrepase el  70% de su producción.
  • Empresas de alta tecnología con inversión extranjera: gozan de los mismos beneficios que las empresas exportadoras, aunque en este caso la reducción del 50% sólo opera durante 3 años.
    Los inversores extranjeros en empresas que reinviertan directamente en éstas los beneficios obtenidos,  aumentando el capital registrado, o los reinviertan en otra empresa de inversión foránea con un período de operatividad no inferior a cinco años, previa  solicitud, y con la aprobación de las autoridades tributarias, obtienen una devolución del 40% de la cuantía del impuesto correspondiente a la reinversión. Si la reinversión se realiza en una nueva empresa de exportación de productos, en la ampliación de una empresa existente del mismo tipo, o en una empresa de tecnología avanzada cuyo período de operación exceda los cinco años, podrán obtener, previa aprobación administrativa, el reembolso total de la cuota del impuesto correspondiente a su reinversión.
  • Deducción para evitar la doble imposición internacional: los impuestos pagados fuera del territorio chino por la obtención de beneficios por parte de las empresas de inversión extranjera son deducibles de la cuota del impuesto chino, aunque la deducción está limitada por el importe del impuesto chino sobre las mismas rentas.
  • Compensación de pérdidas: las pérdidas sufridas por las empresas de inversión foránea son compensables con los ingresos de los cinco años posteriores.

 Hong Kong
El propio sistema tributario de Hong Kong, completamente independiente del sistema continental chino, constituye, en sí mismo, un incentivo para el inversor extranjero. La baja carga fiscal tanto para las empresas locales como para las compañías internacionales es, de hecho, la razón más citada por los inversores para establecerse allí.

El sistema tributario hongkonés es de tipo territorial, con lo que sólo los ingresos de fuente local están sometidos a impuestos. Las rentas de fuente extranjera no tributan, aun cuando sean remitidas a Hong Kong. El período impositivo abarca del 1 de abril al 31 de marzo.

Prácticamente, el único tributo aplicable a las empresas es el Impuesto sobre Sociedades. No existen impuestos sobre las ganancias de capital, retenciones sobre dividendos o intereses pagados al exterior, ni IVA, y las tasas son escasas. Los dividendos obtenidos a través de la participación en otras empresas, residentes o no, resultan exentos, así como los intereses derivados de depósitos en instituciones autorizadas situadas en Hong Kong.

Impuesto sobre Sociedades
Tan solo el beneficio neto generado o procedente de Hong Kong, a través del ejercicio del comercio, de una profesión o de un negocio en la propia región está sometido al impuesto. Son sujetos pasivos las entidades mercantiles, los trusts y  las sociedades de personas, sin que exista distinción entre residentes y no residentes.

La determinación de cuándo un negocio se desarrolla o una renta se obtiene en Hong Kong es en muchos casos una cuestión de hecho que debe determinarse caso a caso, aunque la práctica de la administración tributaria y los tribunales puede servir de guía.

El tipo de gravamen para los entes con personalidad jurídica es, desde el ejercicio 2003/04, del 17,5%. Para los entes impersonales, el tipo es actualmente del 16%.

Las empresas no residentes tributan directamente o a través de su agente local. En el caso de la obtención de royalties por el uso o la cesión de uso en Hong Kong de bienes intangibles, es el pagador de las rentas quien resulta obligado a retener, aplicando el tipo de gravamen del 17,5% al beneficio obtenido, que se presume, en el caso de operaciones entre partes no vinculadas, del 30% del ingreso bruto, y para las transacciones entre partes vinculadas, del 100%.

En caso de que la actividad genere pérdidas, éstas pueden ser compensadas con los beneficios de los ejercicios posteriores, sin límite temporal alguno.

Hong Kong ha suscrito hasta el momento convenios para evitar la doble imposición internacional con China, Bélgica y Tailandia, aunque tan solo los dos primeros han entrado en vigor. Para España, Hong Kong tiene la consideración de paraíso fiscal, lo que supone una traba, desde el punto de vista fiscal, a las inversiones allí por parte de empresas españolas.

 Macao
El sistema legal y tributario de Macao está, como es natural, influenciado por el sistema portugués. Al igual que en el caso de Hong Kong, el sistema tributario es territorial, por lo que sólo los ingresos generados en Macao y las ganancias de capital se someten a gravamen, y los dividendos percibidos de otras sociedades se encuentran exentos. En consecuencia, no existe sistema de deducción para evitar la doble imposición internacional, y no existe distinción entre empresas residentes y no residentes.

Son sujetos pasivos del Impuesto sobre Sociedades (Imposto Complementar de Rendimentos) las entidades mercantiles y las sociedades civiles que desarrollan actividades en la región. A efectos de determinación de la base imponible, los contribuyentes se dividen en dos categorías:

  • Un Grupo A, que comprende las sociedades mercantiles y los establecimientos de empresas extranjeras con un capital superior a un millón de pataca (aproximadamente 111.905 euros), o con un beneficio medio durante los tres últimos años superior a 500.000 pataca, y algunas otras especificadas legalmente. La base imponible se calcula sobre la base de las cuentas anuales de la empresa.
  • Un Grupo B, que comprende el resto de sujetos pasivos que no están obligados a depositar sus cuentas anuales, y que son gravados sobre la base de su beneficio presunto, determinado en función de su facturación.

Es posible compensar las pérdidas obtenidas en un ejercicio con los beneficios de los tres ejercicios posteriores.

En cuanto la base imponible no exceda los 300.000 pataca, se aplican tipos de gravamen marginales, que van del 2% al 28%. Para los contribuyentes con una base imponible superior a la citada cantidad, el tipo de gravamen es fijo, del 15%. El Gobierno de la Región ha hecho pública recientemente su intención de reducir estos tipos para las pymes.

Hasta la fecha, Macao ha suscrito convenios para evitar la doble imposición internacional únicamente con China y Portugal, aunque recientemente se han iniciado las negociaciones con Hong Kong para la firma de un convenio de este tipo. Al igual que en el caso de Hong Kong, el inversor español debe tener en cuenta que Macao se encuentra dentro de la lista española de jurisdicciones consideradas como paraíso fiscal, con las consecuencias que ello implica para las transacciones con empresas españolas. JORGE SÁNCHEZ ÁLVAREZ

Información elaborada por David Mülchi & Asociados