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La
práctica del Forfaiting |
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La operación
se realiza a un precio que representa el valor presente de los vencimientos
futuros, actualizado.
Sin embargo, también se podrían descontar sin recurso documentos como facturas comerciales, derechos de cobro sobre un contrato de suministro, etc., siempre que ofrezcan con suficiente certidumbre el derecho a exigir el pago de la obligación a su vencimiento. Tanto los pagarés como las letras de cambio se transmiten mediante el endoso, que en su forma más simple consiste en la firma del beneficiario del título en el reverso del mismo. El endoso sin recurso (without recourse) transmite el derecho a recibir el pago de la letra, pero no a recurrir al vendedor en caso de impago.
No obstante, un creciente número de empresas, grandes corporaciones, muy conocidas en los mercados internacionales, son hoy en día nombres ampliamente aceptados que no necesitan ningún tipo de garantía adicional. Para que un afianzamiento resulte idóneo para el forfaiting es necesario que sea:
Es importante que
el texto del documento no deje dudas sobre la validez de la obligación
y que la garantía pueda hacerse valer desde un punto de vista legal.
Una alternativa al aval es la garantía bancaria, que se emite en un documento separado de los pagarés o letras. Cada banco suele tener su formato propio, y el texto puede ocupar desde unas pocas líneas hasta varias páginas donde se consideren de forma detallada varios aspectos legales.
Es importante que se tomen en cuenta todas estas características cuando se compara su coste con el de otras alternativas de financiación. En particular no es inusual que empresas, sobre todo de pequeña y mediana dimensión, encuentren el forfaiting caro porque lo comparan con el descuento de letras con recurso que les ofrece su banco habitual.
Así, las operaciones inferiores a 500.000 dólares no son muy atractivas para muchos forfaiters, sobre todo cuando el número de vencimientos es elevado. Esto no se debe sólo al limitado potencial de beneficio que dejan, sino a la dificultad de cubrir el riesgo de interés y el alto coste administrativo. Incluso si se consigue una oferta, puede que el precio sea muy alto. También, en el caso de operaciones que se presten a ser apoyadas por CESCE, el forfaiting no suele ser una alternativa conveniente a menos que:
Sin embargo, hay una multitud de situaciones en las cuales sería oportuno consultar este mercado para verificar la disponibilidad de crédito y su coste. Así, para exportaciones de maquinaria u otros bienes de equipo, que prevén un pago a medio plazo, donde se pueda evidenciar el crédito con pagarés u otros instrumentos transferibles, siempre vale la pena pedir una cotización. Cuanto antes se pida precio, más fácil será incluir el coste del descuento en el valor del contrato comercial. De la misma forma, para una empresa que tenga limitado acceso al mercado bancario, el forfaiting puede ser interesante tanto en términos de disponibilidad como de coste. El forfaiting permite cierta flexibilidad para determinar cuándo acceder al mercado. Un exportador puede decidir mantener el crédito en sus libros por cierto tiempo o vender sólo una parte del crédito, por ejemplo. El mercado de forfaiting se presta a crear productos ajustados a la medida. Así que no hay que tener miedo a proponer al mercado operaciones diferentes. El banco local utilizado por el exportador suele tener un papel importante en sugerir o descartar la utilización del producto. Una entidad que conozca bien el mercado puede asesorar sobre la mejor forma de estructurar la operación y cómo encontrar el mejor precio.
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El
Forfaiting en España |
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El comentario típico es que no interesa porque es muy caro, y por tanto no se hace. De hecho, son muy pocos los bancos españoles que tienen personal especializado y un departamento de forfaiting denominado como tal. ¿Por qué?
A pesar de lo dicho, cabe destacar que hay empresas italianas y alemanas utilizan regularmente el forfaiting para ofrecer financiación a medio plazo en unas ventas de maquinaria a España, para las que no cuentan con ningún tipo de ayuda pública. Y aquí llegamos a otra posible causa de la escasa suerte del forfaiting en España:
Por último, vale la pena destacar que todos concuerdan en que una iniciativa de la Administración española en línea con la italiana podría ser el instrumento clave para reavivar el interés de los exportadores hacia este producto. El objetivo no sería tanto el de desarrollar un producto que se ponga en competencia con los que ya se utilizan sino el de incrementar el volumen total de comercio exterior dotando a los exportadores de una gama más amplia de alternativas financiera. (En la edición en papel de El Exportador se presentan tres ejemplos de operaciones relacionadas con exportaciones a Brasil, Polonia y China. También se puede consultar un cuadro donde se recopilan todas las ocasiones en las que se ha tratado el forfaiting en la revista).
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