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Ganarse la confianza |
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José Luis Goñi, gerente de Lantec 2000, sabía a qué se enfrentaba. “Nuestra misión desde los comienzos es convertirnos en la ingeniería de cada uno de nuestros clientes. Las empresas grandes ya no tienen ingenierías propiamente dichas, como para fabricar y desarrollar, sino que hacen una ingeniería básica, de ideas, y presentan el proyecto a empresas externas”. Y ahí es donde estaba Lantec 2000, dispuesta a hacer realidad los proyectos que se le presentaban. “Los clientes exigen, piden y necesitan que la empresa sea potente, tenga capacidad y solvencia, ya que, desde el momento que se compra, como proveedores pasamos a formar parte de la propia infraestructura del cliente”. Lantec 2000 diseña y fabrica maquinaria a medida a partir de una idea del solicitante. Líneas de montaje y robotizadas, almacenes y alimentadoras, mecanizadoras, conformadoras, son algunos de sus productos. Los conceptos que venden en cada uno de sus productos no varían: ahorro, calidad y seguridad. Al poco de comenzar su andadura vino el acierto que les ha abierto la puerta de los mercados internacionales: las pinzas y bridas neumáticas. Aunque la facturación obtenida con su venta no supere el 12% del total de Lantec 2000, estos productos han puesto en el pasaporte de la empresa navarra el sello de la diferenciación. Y eso para ganar nuevas plazas es más que suficiente.
José Luis Goñi aclara que la única competencia en aquel momento para pinzas y bridas de amarre neumático estaba en el extranjero. “Además, en pinzas neumáticas hay dos tipos: unas pequeñas, de las que hay muchas marcas desarrolladas, y luego las industriales, para manipular más de un kilo, en las que el nicho de mercado es más selectivo”. De esta manera surge Lantec LT. Si bien no se trata de una entidad diferenciada en el mercado, para la empresa navarra es ésa otra cara, aunque en una misma moneda, que se dedica a diseñar y fabricar soluciones de ingeniería para necesidades de manipulación o apriete (pinzas y bridas). De hecho, si las buscamos por Internet encontramos dos páginas web diferentes para identificar cada línea de negocio. La mayor diferencia radica en sus operaciones de comercio exterior. La exportación de maquinaria a medida de Lantec 2000 se limita a ventas puntuales, casi siempre para empresas extranjeras con una sede en España que es la que centra la necesidad y sabe a quién pedir lo que necesita. Su línea Lantec LT vende pinzas y bridas neumáticas en Francia, a través de un distribuidor de Lyon, está adentrándose en el mercado de Alemania y realiza un goteo pequeño, pero constante, en Portugal, un mercado más limitado para su producto.
“Al ser un nicho de mercado relativamente pequeño, llegamos a la conclusión de que necesitábamos más mercado, más margen para producir cantidad y poder abaratar. La competencia hace más o menos lo mismo, el mercado se hace cada vez más pequeño y las fronteras son difíciles de definir. Es entonces cuando tenemos la idea de exportar y confiamos en PIPE para ayudarnos a crear una idea de estructura y, sobre todo, a tener una visión más centrada de a dónde debíamos ir y cómo”. Éste es para el gerente de Lantec 2000 el mayor valor añadido que aporta el programa PIPE: “Te marca unas pautas, tienes colaboradores y te centra según las necesidades de cada país”. Ellos habían identificado un mercado y sus potenciales clientes y PIPE les ayudó a definir los canales de entrada y distribución idóneos. La principal plaza ganada es Francia. “La veíamos como más cercana, aunque también es un mercado muy selectivo”, dice Goñi. “En Francia, aparte de que ganar la confianza no es sencillo, el tejido industrial es complejo. El proveedor tiende a monopolizar a los clientes y aislarles de posibles competidores. De hecho, no nos encontramos ese distribuidor genérico como hay en España, que distribuye por una especialización y contacta muy facilmente con muchos clientes. En Francia el proveedor llega a menos clientes y atiende todas sus necesidades. Esto aporta un componente de servicio muy fuerte, que hace difícil que tu producto a través de ellos alcance a más”. Así, lo primero fue identificar a los posibles distribuidores que pudiesen hacer llegar su producto a industrias galas. “Nosotros optamos por un sistema de distribución en organizaciones ya existentes, fáciles de identificar, y que venden productos similares. Buscamos información en Cámaras de Comercio y sus bases de datos, Internet, etcétera”. Tras una misión directa en la que contactaron con unos 60 distribuidores, en la actualidad trabajan con un único contacto en Lyon con el que distribuyen su producto a industrias de todo el país. Alemania se presentaba como un mercado más abierto y con un fuerte poder adquisitivo, pero ha habido que contar con el escollo de la crisis de inversión que atraviesa el país en la actualidad. “Hemos empezado, pero aún no estamos bien introducidos. En este caso hemos optado por un Promotor de Negocios que nos ha ayudado a hacer ya seis contactos, pero hay que ser conscientes de que nos llevará tiempo entrar. Tenemos claro que no es una tarea ni fácil ni rápida”, explica el gerente de Lantec 2000.
Pero en Lantec 2000 prefieren ser cautos y muy pragmáticos. La llamada del CERN en el año 2000 fue una sorpresa inesperada tras una peregrinación de feria en feria para promocionar el producto y entrar en el mercado francés. El pedido rondó los 30.000 euros y dos años más tarde se repitió por la mitad de ese valor. Con todo, en Lantec 2000 prefieren no dejarse llevar por la prisa y controlar las emociones. Así, mientras hablan con calma de su evolución lenta pero segura dentro de los mercados francés y alemán, prefieren no tener en cuenta las ventas al CERN cuando analizan su exportación para “no contaminar” unos datos que progresan según su filosofía: de manera lenta e intentando ganarse la confianza del comprador. IRIA GONZÁLEZ PANIZO
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