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En el
mundo del comercio exterior español, sólo un limitado
número de empresas, la mayoría medianas y grandes,
están empleando este producto con frecuencia y sobre todo
para operaciones a corto plazo.

El comentario
típico es que no interesa porque es muy caro, y por tanto
no se hace. De hecho, son muy pocos los bancos españoles
que tienen personal especializado y un departamento de forfaiting
denominado como tal.
¿Por qué?
- Por
la falta de costumbre y el desconocimiento.
Desde que España se ha volcado de forma más agresiva
en la conquista de los mercados internacionales, los operadores
locales han podido contar con una agencia de crédito a
la exportación suficientemente rápida y eficiente.
(Ver artículo
de El Exportador Digital). Entre sus productos, la financiación
mediante crédito comprador con cobertura de CESCE y ajuste
de interés con el CARI ha pasado pronto a ser el instrumento
preferido tanto de los exportadores como de los bancos. (Ver artículo
de El Exportador Digital sobre exportación con apoyo oficial).
Gracias a su familiaridad, esta fórmula
de financiación ha acabado siendo para muchos la única
posible. De esta forma se han dejado de perseguir oportunidades
de negocio que quizá habrían podido realizarse,
utilizando otros instrumentos financieros.
- El
coste, o la percepción del coste.
Hay empresas que cuando por fin se han decidido a hacer un intento
de forfaiting se han asustado por el precio y olvidado
del tema.
El mercado
de forfaiting puede en ocasiones parecer caro ya que sus
precios se basan en el principio de demanda y oferta, y valoran
el riesgo de la operación por sí misma, sin influencias
de factores externos.
Una vía
para atenuar el impacto del coste de esta operativa y favorecer
su difusión entre los exportadores es la que ha seguido
la Administración pública italiana, que introdujo
hace más de veinte años un sistema de contribución
al coste para los créditos a la exportación que
sean vendidos al sistema financiero vía forfaiting.
Este sistema ha sido un rotundo éxito y ha contribuido
a la brillante expansión de las exportaciones italianas.
A pesar de lo
dicho, cabe destacar que hay empresas italianas y alemanas utilizan
regularmente el forfaiting para ofrecer financiación
a medio plazo en unas ventas de maquinaria a España, para
las que no cuentan con ningún tipo de ayuda pública.
Y aquí llegamos a otra posible causa de la escasa suerte
del forfaiting en España:
- La
pasividad de muchos bancos
que consideran innecesario o inoportuno hacer un esfuerzo para
vender este producto. Consultadas al respecto, algunas instituciones
comentan que las empresas exportadoras y en particular la pymes,
que en teoría podrían ser las principales beneficiarias
del producto, se han mostrado muy poco receptivas y dispuestas
a cambiar sus costumbres. Por otro lado, también comentan
que la rigidez de las normas del Banco
de España en términos de provisiones de riesgo
país les sitúan en posición de desventaja
respecto a sus competidores internacionales a la hora de asumir
riesgo de comercio exterior a medio plazo.
Por último,
vale la pena destacar que todos concuerdan en que una iniciativa
de la Administración española en línea con
la italiana podría ser el instrumento clave para reavivar
el interés de los exportadores hacia este producto. El objetivo
no sería tanto el de desarrollar un producto que se ponga
en competencia con los que ya se utilizan sino el de incrementar
el volumen total de comercio exterior dotando a los exportadores
de una gama más amplia de alternativas financiera.
(En la edición
en papel de El Exportador se presentan tres ejemplos de operaciones
relacionadas con exportaciones a Brasil, Polonia y China. También
se puede consultar un cuadro donde se recopilan todas las ocasiones
en las que se ha tratado el forfaiting en la revista).
Documentación
Forfaiting,
análisis y perspectivas
Dellantonio Dario, ICEX, Madrid, 2002
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