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Aumentar
la presencia
Al contrario
de lo que sucede con los intercambios comerciales, la inversión
española en Eslovaquia se sitúa en niveles muy bajos,
siendo probablemente este país uno de los destinos con menor
inversión española de toda la zona. Concretamente,
en el primer semestre de 2001 la inversión española
en Eslovaquia fue tan sólo de 694.000 euros.

Según
Francisco Javier Medina, las causas de esta
escasez son varias.
- “Por
un lado, la mayor parte de la inversión extranjera directa
en Eslovaquia está ligada a los procesos de privatización
y eso es algo en lo que las empresas españolas no han demostrado
mucho interés, al contrario que alemanes, austríacos
o norteamericanos”.
- “Los
procesos de apertura a la inversión se han producido en
Eslovaquia muy tarde, pues hasta 1998 existía en el país
una especie de capitalismo propio que tuvo resultados nefastos”.
- “Aunque
los españoles sí saben ubicar Eslovaquia geográficamente,
desconocen las enormes posibilidades que ofrece el país
y, de hecho, cuando llegan aquí los empresarios se sorprenden”
.
- “Eslovaquia
es un mercado muy pequeño y eso es algo que influye mucho
en la decisión de los empresarios españoles. En
general, sólo vienen aquí quienes ya han estado
antes y no buscan tanto satisfacer la demanda interna como aprovechar
los bajos costes de producción para después dedicar
una buena parte de ésta a la exportación”.
La escasez inversora
española no se produce solamente en Eslovaquia, sino que
es una característica común en todos los países
de la Europa Central y Oriental.
(Precisamente
en el número anterior de El
Exportador Digital se abordaba la relación de España
con los países que van a entrar a formar parte de la UE en
un futuro cercano).
Y sin embargo,
las empresas españolas se pueden beneficiar de las medidas
adoptadas por las autoridades eslovacas durante el año 2002
para favorecer la inversión extranjera (ver enlaces de interés).
Además,
el país ha eliminado las limitaciones a la participación
de capital privado en compañías estratégicas,
aunque aún existen algunas restricciones en servicios públicos
y en sectores esenciales para la economía nacional.
A todo esto
hay que añadir un sistema tributario destinado a promover
la creación de empresas.
Todas estas
medidas han comenzado a sentar las bases para nuevos inversores,
pero como asegura Francisco Javier Medina, “Eslovaquia es
aún un país virgen con gran potencialidad”.
Sectores
con futuro
Diversas posibilidades
a la medida de distintos tipos de empresa. Aquí están
algunas de las mejores oportunidades de inversión para las
empresas españolas, según Francisco Javier Medina,
agregado comercial en Bratislava.
- Privatizaciones.
Los procesos de privatización ya casi han concluido. Esta
vía puede ofrecer algunas oportunidades, ya que “aún
se debe culminar el proceso para vender la generadora eléctrica
Slovenské Elektrarné y se va a producir un proceso
de liberalización de mercados en telefonía, distribución
y generación de energía eléctrica”.
No obstante, “el concurso de un tercer operador de telefonía
móvil ha quedado repetidamente desierto, dando lugar a
una situación de duopolio entre Eurotel y Orange. En cuanto
a la generación de electricidad en plantas de ciclo combinado,
es posible que resulte más barata la importación
de energía eléctrica que la generación interior”
reflexiona Medina, por lo que señala que “la entrada
en mercados intervenidos anteriormente puede no ser especialmente
rentable”.
- Industria
alimentaria. “Se necesita capital y nuevas
estrategias comerciales. La presión de adaptación
a la normativa comunitaria está haciendo que se busquen
socios extranjeros que aporten lo que el sector necesita”.
- Consultoría
energética. Dos realidades marcan las oportunidades
en este sector: la deficiencia energética y la mejora en
el ahorro energético, que es un compromiso de Eslovaquia
con la UE.
- Componentes
de automoción. Eslovaquia es un gran productor
y exportador de este tipo de componentes, ya que
una buena parte de sus exportaciones, entre el 18% y el 20%, provienen
del sector automoción, que en ese país ofrece claras
ventajas en términos de costes de producción.
- Consultoría
turística. El turismo receptor es un sector
que está en fase de inicio en Eslovaquia. Las mejores oportunidades
se encuentran en el ámbito de los programas Phare, en los
que se ha establecido un proyecto marco centrado en el desarrollo
de las capacidades turísticas.
- Construcción.
“Los flujos de fondos estructurales y de cohesión
provenientes de la UE para la mejora de las infraestructuras,
así como el aumento de la demanda privada de inmuebles,
van a dinamizar el sector en los próximos años”.
- Concesiones
de servicios. El tratamiento de residuos urbanos
(residuos sólidos y aguas fecales) en el ámbito
municipal es el segmento que mejores posibilidades ofrece.
Empresas
españolas en Eslovaquia
Aunque
la presencia española en Eslovaquia aún es muy escasa,
existen varias excepciones que han encontrado en Eslovaquia un mercado
para sus inversiones. El Exportador Digital recoge su testimonio
Freixenet.
Comenzó a operar en Eslovaquia en 1993. “La principal
dificultad con que nos hemos encontrado ha sido encontrar un distribuidor
profesional que cubra además las actividades de marketing,
ya que después de la división de Checoslovaquia, la
mayoría de ellos se quedaron en la República Checa.
Así que nosotros también hemos optado por esta vía”
explica Peter Protic, director de exportación para Europa
del Este de la firma.
“España tiene muy buena imagen en el país. Sin
embargo, en la industria, las marcas españolas continúan
siendo bastante desconocidas para la población”.
Soluziona.
El origen de la presencia de Unión Fenosa en la República
Eslovaca es el acuerdo alcanzado, cuando aún existía
Checoslovaquia, con una de las tres distribuidoras de electricidad
del país, ZSE y la generadora de electricidad SEP para la
constitución de Energoinfo, actualmente Soluziona que, como
cuenta Enrique Casanova, “ha sido el germen para constituir
filiales en la República Checa y Eslovaquia. Además,
también destaca algunas dificultades que han tenido que superar,
como “la falta de dominio claro de una fuerza política
y la necesidad de mejorar las infraestructuras”.
En lo que se refiere a la imagen que tiene España en Eslovaquia,
Enrique Casanova, asegura que “al concepto de país
avanzado se une una imagen de mayor flexibilidad frente a otros
países con alta presencia inversora como Alemania o Austria”.
Algunas recomendaciones para los empresarios interesados por este
mercado:
- “Si
se negocian ayudas con el Gobierno eslovaco es aconsejable asegurarse
la concesión firme de las mismas, dado el proceso complejo
y deslocalizado de la concesión.
- Contactar
con empresarios españoles ya establecidos para conocer
las experiencias que han vivido.
- Ejercer
un fuerte control sobre el funcionamiento de las sociedades constituidas
o participadas”.
Swift
Air. Comenzó a operar en Eslovaquia en agosto
de 2001. Como confirma Fernando Llorens, responsable de proyectos
en el extranjero de la firma, “Eslovaquia ofrecía en
aquel momento una oportunidad única en Europa para un operador
aéreo como nosotros al ser el único país candidato
a la entrada en la UE que carecía de una compañía
de bandera propia y que, sin embargo, tenía una posición
estratégica insuperable en el centro mismo de Europa”.
“Desde el punto de vista del inversor se nos descubre como
un país acogedor, con un nivel cultural alto y una preparación
técnica del personal francamente envidiable”.
En lo que se refiere a los problemas encontrados en el país,
Llorens recuerda que “la constante evolución del país
ha sido lo que nos ha provocado las mayores dificultades, pues la
armonización legal necesaria para la integración de
Eslovaquia en la UE ha provocado retrasos, vacíos legales
e incertidumbres con respecto a nuestro negocio. Asimismo, nos hemos
encontrado con la carencia de un mercado financiero desarrollado,
por lo que resulta imposible financiar una empresa de nueva creación
con recursos ajenos locales. Es importante tener esto en cuenta,
pues la dificultad de acceso a créditos bancarios operativos
puede acabar con muchos proyectos rentables que estén en
fase expansiva”.
Sobre la imagen de España en aquel país, no cree “que
exista en Eslovaquia una imagen predefinida de la empresa española”.
Además, opina que la mejor forma de operar en Eslovaquia
“es a través de un socio local”.
Transtrade.
La firma opera como importadora y distribuidora de alimentación
seca desde 1995. “Es un país suficientemente pequeño
para poderlo acometer y suficientemente grande para servir como
base para el futuro” recuerda José Guillamón,
director general de la empresa.
Sobre las dificultades que se ha encontrado Transtrade, destaca
que “ahora existen las propias de mercados desarrollados como
la propia competencia, la penetración en las cadenas internacionales
de distribución y la negociación con ellas”.
Para los interesados en entrar en Eslovaquia, José Guillamón
aconseja “tomarse el mercado en serio, ya que éste
es un estado tan pequeño, que uno no se puede permitir cometer
errores. De hecho, una falta de seriedad hipotecaría el futuro
de cualquier empresa”.

¿Por
qué Eslovaquia?
Son verdaderos
pioneros de la internacionalización que han acudido a Eslovaquia
buscando expandir sus negocios y hacerse un hueco en un país
por el que aún muy pocos empresarios españoles se
han sentido atraídos. ¿Aventureros, visionarios o
excelentes hombres de negocios? El Exportador ha querido saber cuáles
son las razones que les han llevado a fijarse en un mercado aún
desconocido para la mayoría y las ventajas que les ha reportado.
(En la edición
en papel de El Exportador encontrará más información
sobre estas razones que ofrecemos a continuación).
- Posición
estratégica.
- Alta cualificación
de los trabajadores.
- Salarios
bajos.
- Buen nivel
económico.
- Estructura
de costes muy ventajosa.
- Fácil
acceso a los órganos de decisión.
- Sistema
fiscal.
- Seguridad.
- Buenas comunicaciones.
- Buenas oportunidades
legales y de mercado.
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