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Leopoldo
Ceballos López
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Los
diez consejos del Consejero
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No subestime el país
Lituania es un país relativamente pequeño, pero es el mayor
de los tres estados bálticos. Está situado en uno de los
centros comerciales más estratégicos de la región de los
países del Mar Báltico, de la que forman parte tres países
nórdicos y Alemania, todos ellos de altísima renta y extraordinario
poder de compra, y otros como Polonia, Rusia o los mismos
países bálticos menos ricos, pero con enorme potencial de
desarrollo. Esta situación privilegiada le puede permitir
ser uno de los ejes del progreso de la región. No olvide,
además, que Lituania recibe considerables ayudas pre-adhesión
de la Unión Europea que financiarán estudios o proyectos
en los cuales las empresas españolas pueden tener serias
posibilidades de contratación.
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Prescinda de ideas preconcebidas
Lituania no es Rusia aunque formó parte, contra su voluntad,
de la Unión Soviética durante cerca de cincuenta años. Sin
embargo, sólo diez años de libertad y de economía de mercado
han convertido a Lituania, que ya contaba con un considerable
nivel cultural y técnico, en un país abierto y dinámico
que intenta con éxito superar su reciente pasado autoritario,
que se está modernizando rápidamente y que dentro de muy
pocos años formará parte de la Unión Europea. No crea a
quienes dicen que el lituano no es amable o es excesivamente
frío. Se trata probablemente de una primera impresión ya
que, en general, es cordial y hospitalario.
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Apóyese en nuestras afinidades y extrapole nuestra experiencia
reciente
Aunque España y Lituania están bastante alejadas geográficamente,
sus habitantes tienen, en algunos casos, caracteres o rasgos
semejantes, fruto quizá de las raíces católicas comunes
a los dos países. Muchos lituanos muestran un considerable
conocimiento de España y de su cultura, y su simpatía hacia
nuestro país se ha acrecentado tras el éxito obtenido por
algunas de las estrellas del baloncesto lituano en varios
equipos españoles. A ello se une la admiración que ha causado,
no sólo en Lituania, sino en otros países de la zona, el
asombroso desarrollo experimentado por España en las últimas
décadas, que ha coincidido, por una parte, con la democratización
de nuestro país, y por otra, con nuestra adhesión a las
Comunidades Europeas. Aunque es evidente que los puntos
de partida son diferentes, los lituanos estiman conveniente
tener muy en cuenta nuestra experiencia. De hecho, para
un país como Lituania puede resultar muy interesante analizar
detenidamente nuestro proceso de ajuste a la Comunidad Europea
y nuestra experiencia con los fondos estructurales.
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