REPERCUSIONES PARA ESPAÑA  
 

Repercusiones para España

  China en la OMC


Rodrigo Rato, vicepresidente segundo del Gobierno y Ministro de Economía, en su intervención en el marco del Foro de Inversiones y Cooperación Empresarial celebrado en Shanghai a comienzos del pasado mes de noviembre en coincidencia con Expohábitat 2000,
subrayó la importancia de la entrada de China en la OMC.

La trascendencia de esta medida puede verse desde varios ángulos:

El descenso en la media de los aranceles  a la importación de productos españoles se estima en 10 puntos, aunque escalonado en un período de 4 o 5 años, según los casos.
Pero además el estímulo al proceso de privatización y el incentivo a la actividad económica privada generarán una ampliación de los sectores de población con un poder adquisitivo importante, deseosos de productos de importación. (Ver el nº 33 de El Exportador). La necesaria reestructuración de las empresas chinas para hacer frente a una competencia mucho más abierta obligará a la renovación de equipos, tecnologías y sistemas de gestión con la consiguiente demanda de bienes, equipos y acuerdos de cooperación.

A todo ello hay que añadir el previsible desarrollo económico de China, que se transformará en la primera potencia económica mundial.

>> El problema de la propiedad industrial
Uno de los principales inconvenientes para la entrada de China en la OMC ha sido la necesidad de asegurar eficazmente el respeto a los derechos de propiedad industrial.
Lo recomendable para las empresas extranjeras es registrar lo antes posible sus patentes en la Oficina China de Patentes o en las agencias relacionadas con ella: muchas empresas extranjeras, algunas de ellas españolas como Nutrexpa y su producto Cola Cao, han sufrido importantes perjuicios como consecuencia de imitaciones fraudulentas. No obstante, existen ejemplos de una mayor preocupación por parte de las autoridades chinas por dar confianza a los empresarios extranjeros en este dominio.

>> La prioridad china
La empresa española todavía no presta suficiente atención al mercado chino. Sólo el 0,4 de las exportaciones españolas fueron a China en 1999.

Como puso de relieve Rodrigo Rato en el Foro de Inversiones de Shanghai "hay que dar la vuelta a esta situación". Desde el punto de vista de la Administración comercial española el Imperio del Centro pasa a ser prioridad central del Plan Asia-Pacífico puesto en marcha por la Secretaría de Estado de Comercio y Turismo. Esto significa, tal como anunció el vicepresidente segundo del Gobierno:

Preparar un marco estratégico de actuación en China.
Potenciar la imagen de España .
Reforzar el apoyo financiero a la internacionalización.
Conceder una importancia estratégica al turismo.

Según Joan Cogul, director de expansión de Barcel , grupo hotelero que se ha propuesto un ritmo de crecimiento de uno o dos hoteles por año en China, "Hay que tener una visión a largo plazo, sin prisas ni pausas", y da algunos consejos a los empresarios españoles que quieran seguir sus pasos.

Para Zhang Yong Ding, del Grupo Huili, en lo que se refiere a su sector, concretamente, a los materiales de decoración, van a ser más demandados en el próximo período, y las empresas españolas, para una mayor competitividad, deben prestar atención a los servicios posventa y la tecnología.

>> Expectativas para los productos españoles
El 19 de mayo de 2000 se firmó el acuerdo bilateral entre China y la Unión Europea.

En términos generales, el arancel medio ponderado de China para el conjunto de los productos españoles importados pasará a ser en 2005 del 7,8% frente al actual 17,8%. Esta reducción de 10 puntos supondrá un ahorro estimado en 10.000 millones de pts. anuales.

Concretando estas medidas a los productos más importantes de la exportación española, las consecuencias serán las siguientes:

Productos agrarios: en general, el escalonamiento de la rebaja de aranceles para estos productos se producirá del 2001 al 2004, a razón de una cuarta parte por año.
Productos industriales: representan algo más del 90% del valor de la exportación española. En conjunto, el arancel medio ponderado descenderá del 15,1% actual al 7,2%.
Productos textiles: los aranceles que se aplicarán a los principales productos textiles a partir del 2005 serán del 5-6% para hilados, 10-12% para tejidos (con algunas excepciones), 14-16% a la confección (con numerosas excepciones). Los dos acuerdos textiles vigentes entre la UE y China (Acuerdo Multifibras -AMF- y acuerdo sobre seda, lino y ramio) se engloban en el Acuerdo de mayo de 2000. Se mantienen las mismas cuotas de importación y las mismas tasas de crecimiento de las cuotas. Cuando China ingrese en la OMC desaparecerán las restricciones para los productos AMF y se incrementarán las tasas de crecimiento de las cuotas. China eliminará antes del 2005 el monopolio estatal sobre la seda y liberará su distribución interna.
Productos pesqueros: el arancel medio ponderado de los productos exportados por España es del 19,1%. Al finalizar el período de aplicación, la media será del 10,1%.

En la edición en papel de "El Exportador" se ofrece información detallada sobre los aranceles de los productos mencionados.

>> Consecuencias para las empresas españolas
Algunos de los sectores con posibilidades más evidentes son los siguientes:

La banca y los seguros.
Los repuestos y partes de automóviles.
Los materiales de construcción, muebles y decoración. Así, el sector de la construcción está creciendo a una tasa anual del 20%. En este sentido, la Expohábitat de Shanghai recientemente celebrada se está revelando como del todo afortunada.
La distribución.
Ciertos productos alimenticios. Por ejemplo, el vino o el aceite de oliva, hasta ahora considerados de lujo, tenderán a popularizarse a medida que va surgiendo una clase media-alta y vayan reduciéndose los aranceles.
El turismo. Algunas cadenas hoteleras españolas, como Barceló y Sol Meliá, ya han comenzado a tomar posiciones.

En la edición en papel de "El Exportador" se ofrece información detallada sobre los aranceles de los productos mencionados.

>> Aún no es demasiado tarde
La empresa española, salvo muy contadas excepciones, no ha participado en esta travesía del desierto, demasiado ocupada en las transformaciones de su propio mercado interno primero, y en el mercado latinoamericano después.

Pero todavía no es "demasiado tarde". Éste es precisamente el momento crítico en el que el mercado por fin está a punto de ofrecer sus frutos a quienes quieran correr el riesgo de apostar por China.