ASÍ NOS VEN… DA VINCI  


>> Trabajar la gama alta
Da Vinci es uno de los mayores importadores asiáticos de mobiliario de gama alta. Colabora en China con más de 15 empresas españolas, cuyos productos representan el 60% de su oferta.

Raymond Wong, director en Shanghai de la firma importadora Da Vinci.

>> La empresa exportadora española en la mirada de… Raymond Wong

  • El mobiliario español tiene ya una amplia acogida en el mercado chino: posee una buena manufactura, buen diseño y buena calidad.

  • Buena parte de la población posee una limitada capacidad de compra: los muebles españoles son considerados artículos de lujo y el gran público todavía no puede acceder a ellos. Por una parte, por los aranceles, que pueden gravar el producto hasta un 60%, y, por otra, por los bajos precios de los muebles domésticos.

  • Generalmente, el precio es el factor determinante en el proceso de decisión de compra, incluso para aquellos clientes con una posición económica más desahogada. Por esta razón, sólo los empresarios o millonarios se decantan por los artículos de importación..

  • Desde el punto de vista del estilo, los consumidores prefieren adquirir muebles de líneas europeas para demostrar que siguen los dictados de la moda; se decantan, además, por los diseños más barrocos, para hacer gala de su dignidad y elevado poder económico. Se muestran reacios a aceptar muebles con un diseño más moderno porque creen que, por la sencillez de sus formas, no les corresponde un precio tan elevado.

  • ¿Cómo resolver el problema de la copia de los diseños por parte de las empresas chinas? La industria española del mueble debe tener presente que su nicho de mercado se sitúa en la clase media-alta, que presta más atención a la calidad, el diseño, la innovación y la marca, y no está dispuesta a adquirir falsificaciones.

  • En este segmento de los muebles de lujo, es conveniente exportar el producto acabado ya que "los chinos aún no tenemos demasiada confianza en la producción nacional". El control de calidad es más estricto en el caso de los muebles de fabricación española y, por ello, muchos consumidores están dispuestos a pagar más. En artículos de una categoría inferior, los últimos trabajos pueden realizarse en China porque los clientes a los que van dirigidos cuidan mucho más los precios.