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Alemania, punta de lanza
Su mejor valoración del PIPE se la llevan
las personas que desarrollan el programa. "La ilusión
con la que se desenvuelven se la transmiten a las propias
empresas y esto hace que el ánimo nunca llegue a
desfallecer cuando por una u otra causa no salen las cosas
como se había previsto", recalca el gerente
de Lyssolen. Además, afirma que el programa le ha
abierto los ojos, que la palabra clave no era exportar sino
internacionalizarse, es decir, "que todas la áreas
de la empresa, desde el encargado de facturar hasta el de
envasar, piensen y actúen teniendo en cuenta la globalidad
de los mercados". Pero, por encima de todo, destaca
la labor de su promotor, que aportó al equipo directivo
la experiencia que les faltaba y le ayudó a definir
su estrategia.
Por
su elevado consumo de madera, el gran poder adquisitivo
de la población, su influencia en el resto de los
mercados de Europa Central y la especialización de
los profesionales del sector de la madera, Alemania sería
un primer gran objetivo. Además, según indica
José I. Miguel Pampliega, "allí se encuentran
los principales proveedores de productos químicos
y había que estar al día de los últimos
avances en materia de resinas y otros productos que afectan
a nuestro sector".
A pesar
de preparar minuciosamente su desembarco en Alemania, el
viaje a Düsseldorf fue un auténtico revés.
Pese a haber mandado un mailing a los más
importantes instaladores de parqué de la zona y haber
mantenido conversaciones telefónicas, no se consiguió
concertar ninguna cita in situ, pero sin embargo,
sirvió para recabar mucha información, referente
a las formas de aplicación de los productos, a las
normas de homologación y a las fichas, técnica
y de seguridad, que era necesario aportar. "No me extraña
que no me comprara nadie", comenta sin ningún
pudor José I. Miguel Pampliega, una vez superados
los malos momentos y la desazón que presidió
el período de adaptación que vino a continuación.
La recompensa
al trabajo realizado se obtuvo en Munich. Allí no
sólo se contrató al primer distribuidor, sino
que también surgieron nuevas oportunidades de negocio.
José I. Miguel Pampliega recuerda que "otro
distribuidor con el que habíamos contactado nos dijo
que si realizábamos ligeras modificaciones en nuestro
producto, él se podía hacer cargo de su representación,
dirigiendo su comercialización hacia el sector del
mueble. De esta forma empezamos también a diversificar
la producción".
Asentada
en el mercado alemán y con la mente puesta en el
establecimiento de una delegación propia para poder
mejorar la atención al cliente, ofrecer un servicio
técnico directo y mejorar la comunicación
con los distribuidores, Lyssolen ha comenzado a exportar
a Hungría y está dando los primeros pasos
en la República Checa. En los próximos años,
Eslovaquia, Austria y Polonia completarán el círculo
marcado. Y, claro está, atendiéndolo todo
desde la oficina abierta en el corazón de Alemania.
En el
guión de la internacionalización de Lyssolen
se ha colado Mozambique, gracias a la presencia de un tercer
implicado: Internet. Este mercado africano, gran productor
de madera, no dispone de productos auxiliares de calidad,
lo que ha creado una batalla entre productores e instaladores
a la hora de repartir responsabilidades. Para poner fin
al conflicto una empresa maderera bucea en Internet y contacta
con Lyssolen para que le proporciones colas y barnices de
calidad. Desde entonces, los envíos se producen con
regularidad y, como comenta José I. Miguel Pampliega,
"ha conseguido demostrar que el problema partía
de los productos con los que trataban la madera y ha popularizado
Lyssolen entre el gremio de los instaladores".
Como
buenos estrategas a largo plazo, Lyssolen ya está
actuando sobre el presente para llegar al objetivo final:
la apertura de una planta productiva en Latinoamérica,
concretamente en Perú o en Argentina. El objetivo
es crear allí una buena red de distribuidores, que
cuente con el respaldo de un importante servicio técnico
y de información personalizada para los profesionales.
Y no descartan invertir también en Asia, "la
Administración española tiene mucho interés
en que nos establezcamos en estas dos regiones, son mensajes
que lanzan y que no han de caer en saco roto", asegura
su gerente, haciendo gala de sus prácticas ortodoxas.
Muchos
son los caminos que se abren en el futuro de Lyssolen, algunos
se recorrerán con la brillantez con la que fueron
diseñados y otros no tanto. De momento, José
I. Miguel Pampliega espera que al mapa de Alemania, que
actualmente decora una de las paredes de su despacho, le
haga compañía el de Latinoamérica.
ALMUDENA MUYO
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La ficha
| Nombre:
|
Lyssolen |
| Año
de creación: |
1969 |
| Actividad:
|
fabricación
de colas, barnices y productos de mantenimiento para
la industria del parqué |
| Personal:
|
16
empleados |
| Facturación
2000 (previsiones): |
990
millones de pesetas |
| Cuota
de exportación (previsiones): |
7% |
| Sede:
|
Polígono
Industrial Los Frailes, parcela 38
28814 Daganzo (Madrid) |
| Tel.: |
91
884 12 04 |
| Fax:
|
91
884 53 44 |
| E-mail:
|
lyssolen@lyssolen.com |
| Web:
|
www.lyssolen.com |
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