N.38
Enero 2001
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 PRIMEROS PASOS... LYSSOLEN  


>> Pioneros en España
La historia de Lyssolen empieza a escribirse en Cuba, donde un emigrante bilbaíno va dando forma a la idea de montar una empresa en su país de origen, dedicada a la fabricación de colas, barnices y productos de mantenimiento para la industria del parqué, al observar el auge que están experimentado los pavimentos de madera. Como buen conocedor del oficio, aprendido en la isla caribeña, se da cuenta que el éxito en España pasaría por mejorar el pulido de la madera, por lo que decide diseñar una máquina, ayudado por un ingeniero americano afincado en Cuba. Ya en España, la compañía fundada por ellos, Productos Químicos para el Parqué (Proquipark S.L.), presume de poseer la primera pulidora netamente española.

Conscientes de la necesidad de estar al día en los últimos avances técnicos del sector, deciden buscar en Suiza una empresa que les pueda proporcionar asistencia técnica. La encuentran en Lyss y tal es su vinculación a esta ciudad suiza y al país en general que deciden cambiar la denominación social, rebautizando su empresa como Lyssolen e inspirarse en una torre de Berna para diseñar su logo. Corren los años 70 y como fórmula de financiación optan por dar cabida en el accionariado al padre de José Ignacio, que se encargará de la expansión comercial de la empresa.

Los años que le suceden están marcados por la consolidación de Lyssolen en el mercado nacional y será desde el momento en que su padre adquiera todas las participaciones de la sociedad e implique a toda su familia en el negocio, cuando se plantea la comercialización de sus productos en otros países. "Para afrontar este reto, éramos conscientes de que lo primero que teníamos que hacer era dotar a nuestras instalaciones de tecnología punta, así como obtener las certificaciones de calidad y medioambientales ISO 9002 y 14001. Requisitos que consideramos imprescindibles antes de abordar el camino de la exportación", señala José Ignacio Miguel, como las primeras decisiones adoptadas con la familia al frente de la empresa.

Una vez conseguidos estos objetivos y con José Ignacio Miguel Pampliega ocupando ya la gerencia de Lyssolen, se empieza a pulir la idea de salir al exterior, "mi apuesta personal de sucesión", asegura. "Lo primero que hice fue acudir al ICEX a ver qué servicio me podía ofrecer para llevar a cabo el proyecto y allí me hablaron del programa PIPE, indicándome que estaba diseñado para aquellas empresas que se inician en la exportación. Lo estudiamos y nos unimos inmediatamente a él; en realidad era lo que yo iba buscando".