N.38
Enero 2001
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 PRIMEROS PASOS... LYSSOLEN  


>> Pisando con brillantez
El 14 de diciembre de 1988 es una fecha recurrente en la memoria de José Ignacio Miguel Pampliega. Acababa de licenciarse en Ciencias de la Información, rama Periodismo, y se precipitaba a ejercer la profesión para la que se había preparado, pero un acontecimiento inesperado hizo que su vida diera un giro de 180 grados.

José Ignacio Miguel Pampliega

Su padre reunió a la familia en busca de colaboración para sacar adelante Lyssolen, una empresa cuya dirección había quedado en sus manos tras la jubilación de sus otros dos socios. Toda la familia se involucra en el proyecto de forma que, en el futuro, su hermana, licenciada en Ciencias Químicas, se haría cargo del departamento de Investigación y Desarrollo, su hermano, con formación económica, del departamento financiero y él de la gerencia. Pero, hasta llegar a este punto hubo que recorrer mucho camino, sobre todo por parte de José Ignacio: de la planta de producción pasó al área administrativa y comercial, mientras acudía a diferentes cursos y seminarios para completar la formación que le faltaba tanto en materia de barnices y maderas, como en gestión de empresas y desarrollo de proyectos. "Ha sido un proceso largo y concienzudo, en Lyssolen creemos que la estrategia hay que plantearla a 10 o 15 años vista y que implique todas las decisiones a corto plazo. Esta fue la práctica que desarrolló mi padre cuando decidió llevar las riendas de la compañía", explica el propio José I. Miguel Pampliega.

Su voz es clara y contundente y su mensaje directo. Sabe adonde quiere llegar y cómo conseguirlo. "Si yo he recibido una empresa afianzada en el territorio nacional, mi reto es dejarla consolidada en los mercados internacionales", aserto que José Ignacio repite varias veces durante la entrevista y que constituye el principio y el fin que rige su gerencia. Y para conseguirlo está haciendo lo más sencillo, si por sencillo entendemos lo más académico, lo que se incluye en cualquier manual sobre comercio exterior: antes de abalanzarse sobre los mercados exteriores acudió a los organismos e instituciones especializados en la materia. Así, tras haber modernizado la fábrica e implantado un sistema integrado de gestión -certificado con la ISO 9002 y la 14001-, optó por dirigirse al Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX) para asesorarse en su salida al exterior. Pero, Lyssolen nunca habría llegado hasta este punto sin la labor desarrollada años atrás tanto por su padre, como por sus fundadores.