ALIMENTACIÓN. El sector de la alimentación en China  


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Hasta hace poco tiempo, los hábitos alimentarios chinos estaban totalmente alejados de los occidentales. Sin embargo, recientemente, el escepticismo ante las novedades culinarias que venían del exterior ha comenzado a dejar paso a una paulatina introducción de nuevos productos.

Esta apertura hacia los alimentos llegados de fuera se ha visto favorecida por:

  • La modernización económica en la que está inmerso el país, que ha producido un aumento de la renta per cápita y, por tanto, del poder adquisitivo.
  • El IX Plan Quinquenal, en vigor hasta el año 2003, que incide especialmente en la industria de los aditivos y en la necesidad de investigar para desarrollar productos con más alto valor nutritivo, procedentes de productos biológicamente activos en plantas y animales acuáticos.
  • El hecho de que la administración china quiere aumentar del 30 al 40% el consumo medio de alimentos procesados, por lo que apoya el desarrollo de las comidas preparadas, los alimentos congelados y las comidas rápidas.

>> Productos nuevos en la cesta
Los productos que mejores perspectivas tienen en el mercado chino son:

  • los dulces -al consumidor chino le gustan productos como el chocolate y los caramelos-,
  • los snacks,
  • los productos congelados,
  • las comidas de elaboración rápida.

En el campo de la distribución están surgiendo un gran número de supermercados y cadenas de alimentación que venden productos que intentan satisfacer las nuevas demandas de los consumidores chinos, como los productos lácteos, el vino o el aceite de oliva.

Sin embargo, los alimentos frescos, como la carne, el pescado y las verduras, siguen vendiéndose, mayoritariamente, en los puestos callejeros tradicionales. De hecho, el sistema de distribución chino está obsoleto, lo que dificulta la instalación de grandes superficies.

Así, muchas empresas extranjeras del sector alimentario, que llevan tiempo exportando a China, se instalan en este país asiático -además de por las evidentes ventajas que tiene fabricar en el propio país para una industria que trabaja con productos perecederos- para supervisar la comercialización de sus productos.

Además de los problemas de la distribución, otra dificultad del mercado chino la constituye la reglamentación restrictiva del país.