COMERCIO 2000. LA LIBERALIZACIÓN TROPIEZA.  
 
Un escenario de desaceleración del crecimiento del comercio
  El comportamiento del sector exterior español
  El Desarrollo de la III Conferencia Ministerial de la OMC en Seattle

 


El umbral del nuevo siglo, en lo que a las perspectivas del comercio internacional se refiere, se abre con la resaca del fracaso de la cumbre ministerial de Seattle poniendo en cuestión la continuada trayectoria de liberalización del comercio internacional que ha sido una de sus características desde que al final de la II Guerra Mundial las potencias con economías de mercado definieron un nuevo orden económico internacional.

El tropezón de Seattle afecta a problemas cruciales como:

  • la marcha de los procesos de liberalización y globalización -y, consecuentemente, el rebrote del proteccionismo-,
  • la democratización de las relaciones comerciales internacionales,
  • la orientación de los flujos de inversión y,
  • en cierta medida, el desarrollo económico y su distribución en el futuro inmediato.

Por un lado, es posible que no sea más que un traspié temporal que ha impedido lanzar desde Estados Unidos la convocatoria de una nueva ronda de negociaciones. Pero, por otro, la próxima cumbre ministerial, a celebrar en Ginebra, no podrá retomar el testigo de la liberalización sin tener en cuenta todo lo ocurrido en Seattle.

En opinión de Pascal Lamy, comisario europeo de Comercio Exterior, el fracaso de la reunión de Seattle ha sido motivado por las divergencias existentes en los temas donde las diferencias han sido tradicionales, comenzando por la agricultura y las normas antidumping y no en los temas nuevos, al mismo tiempo que se ha puesto en cuestión la legitimidad democrática del funcionamiento de la OMC.

>> Lo que está en juego en la Ronda del Milenio
El objetivo de la cumbre ministerial de Seattle era lanzar una nueva ronda de negociaciones, la llamada "Ronda del Milenio", para lo que era necesario ponerse de acuerdo sobre el calendario de negociaciones y el orden del día de las mismas. Esto es lo que no ha sido posible en un escenario político, mediático y de contestación social muy crispado.

Los más optimistas confían en que esta ronda se pueda convocar a partir de la próxima cumbre ministerial, a celebrar en Ginebra, siempre que las conversaciones previas entre las partes permitan llegar a esa reunión con un consenso mínimo. Se estima que las negociaciones puedan ultimarse en un plazo de tres años (la ronda anterior, que se denominó Ronda Uruguay y dio lugar a la OMC duró siete años).

Los medios de comunicación españoles no han prestado una atención especial a los temas que estaban en juego en esta cumbre. Algunas asociaciones de exportadores españoles, en cambio, sí han tomado posición públicamente. Es el caso de la Federación de Industrias del Calzado Español (FICE) que considera prioritario "centrar los esfuerzos en la eliminación de barreras no arancelarias".

La cumbre de Seattle se ha producido en un contexto de desaceleración del crecimiento del comercio. Según la OCDE, el crecimiento del comercio mundial en volumen será del 6,8% en el primer semestre de 2000; 6,5% en el segundo semestre de este año; 6,3% en el primer semestre de 2001, y 6,1% en el segundo semestre del año próximo.