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Presencia en los mercados
Esta nueva estrategia empresarial parte del criterio de
que pese a la evolución de las comunicaciones, la presencia
sobre el terreno es todavía necesaria para vender. Por tanto,
para una empresa de comercio exterior "se trata de especializarse
en aquellos mercados a los que normalmente las empresas
españolas no van, sea por su lejanía, porque son países
de economía deprimida o porque no son áreas tradicionales
de comercio para ellas".
Iniexport, contando con su experiencia de años anteriores,
consideró prioritarias cuatro zonas geográficas, lo que
no excluye su actividad en otros mercados. La primera de
ellas es América Central y el Caribe, donde ha realizado
operaciones importantes. Por ejemplo, en Honduras, antes
del huracán Mitch, Iniexport suministró plantas potabilizadoras
de agua por valor superior a los 20 millones de dólares
con una tecnología muy avanzada, modular, plenamente española.
"Después del huracán hemos hecho donaciones y estamos promocionando
nuevas operaciones con apoyo de fondos FAD".
En esta área tienen también una interesante experiencia
en un país poco conocido por los exportadores españoles:
Surinam. "Trabajamos a través de un lobby muy importante
y bien introducido", comenta Manuel Arroyo. Panamá, Guatemala,
Costa Rica, El Salvador son otros países donde Iniexport
despliega una importante actividad, además de llegar también
a Colombia, Venezuela y República Dominicana. "No tenemos
implantación propia, trabajamos a través de lobbys
locales muy sólidos, muy probados, y contando con la presencia
constante de nuestro director de área".
La segunda zona prioritaria es Europa del Este, "centrándonos
mucho en los países que tienen más próxima su incorporación
a la Unión Europea", puntualiza el director general de Iniexport.
"Empezamos por Polonia y en un corto espacio de tiempo hemos
logrado situar a dos grandes empresas españolas: Indra y
Endesa. Para la primera hemos concluido un contrato importante
de suministro de radares. Endesa, por su parte, está en
negociaciones para introducirse en el mercado energético
polaco, al hilo del proceso de privatización del sector".
La actividad de Iniexport alcanza ya también a la República
Checa y algunas repúblicas de la ex Unión Soviética.
La tercera zona es Oriente Medio. "Allí hay grandes oportunidades
de negocio y tenemos implantación local, en Emiratos Árabes
Unidos". Una de las ideas en marcha en esta área es "abrir,
en colaboración con un socio local, un centro de promoción
de empresas españolas en Abu Dabi, que seria un centro de
exposiciones permanente para todo Oriente Medio".
>> El gran mercado chino
Finalmente, está China. "Éste es el gran atractivo de Iniexport.
Tenemos la suerte de haber heredado la delegación permanente
del INI en Pekín. En China hay 20 millones de millonarios
y eso es tanto como decir que la mitad de los españoles
son millonarios, con lo que eso supone de consumo y de inversión".
Manuel Arroyo subraya la importancia de una presencia experimentada
en este gran mercado: "nuestra oficina de Pekín ya hizo
la travesía del desierto que significa conocer todo el entramado
de la Administración china. Este activo esta a disposición
de las empresas españolas, sobre todo de las pyme. La exportación
es cara y a China es especialmente cara, no solamente en
dinero, también en tiempo. Por ejemplo, un empresario murciano
de conservas puede ir una semana a China; gastará bastante
en el viaje y volverá habiendo conocido poco más que la
muralla china. Nosotros llevamos cinco años en Pekín y sabemos
cómo va el agua al molino en China".
En este país, Iniexport ha logrado ya muchos contratos:
una central térmica para Babcock&Wilcox, componentes para
centrales nucleares y, más recientemente, una planta de
tratamiento de aguas residuales. "Ahora estamos trabajando
en contratos para aviones de CASA, para exportación de productos
farmacéuticos y también hacemos operaciones para empresas
chinas en Europa".
En todos estos mercados, la tecnología española ha mostrado
sus cualidades. "Compite con la de países del primer mundo
tecnológico. Por ejemplo, en la operación de radares en
Polonia para Indra, se ha competido con todos los monstruos
como Nothord, Marconi, Thomson y hemos ganado el concurso
gracias a esa excelente tecnología. Lo mismo ha ocurrido
con las plantas potabilizadoras vendidas en Centroamérica
o la planta de tratamiento de residuos de China. Es el momento
para salir fuera sin complejos."
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